En pacientes de alto riesgo cardiovascular tratados con una estatina, la adición de niacina se asocia a mayor reducción del grosor de la carótida que añadir ezetimiba, según los resultados de un estudio reciente (NEJM 2009;361).

Se alatorizaron más de 350 pacientes con cardiopatía isquémica o alto riesgo cardiovascular tratados con una estatina a largo plazo a aañadir niacina de liberación prolongada o bien ezetimiba. La variable principal evaluada era la diferencia en el cambio del grosor de la arteria carótida respecto al basal a los 14 meses entre los grupos. El ensayo se interrumpió después que 208 pacientes completaran el estudio, porque los resultados eran favorables a la niacina. La incidencia de acontecimientos cardiovasculares mayores también era menor en el grupo tratado con niacina que en el grupo de ezetimiba.

Según los editoriales acompañantes, a pesar de la interrupción precoz del ensayo (NEJM 2009;361), en pacientes de riesgo tratados con una estatina, añadir niacina es más eficaz que ezetimiba, y la ezetimiba se debería de considerar como a último recurso (NEJM 2009;361).