Los niños y adolescentes tratados con los nuevos antipsicóticos tienen más riesgo de aumento de peso y otros trastornos metabòlicos, según los resultados de un estudio reciente (JAMA 2009;302:1765-73).

En un estudio observacional se siguieron unos 300 niños y adolescentes entre 4 y 19 años que habían recibido una primera prescripción de aripiprazol, olanzapina, quetiapina, o risperidona. Tras un seguimiento medio de 11 semanas se observó un aumento de peso de más de 4 kg con aripiprazol, unos 5 con risperidona, 6 con quetiapina y más de 8 kg con olanzapina, respecto los pacientes que no recibieron ningún fármaco. Los tratados con olanzapina o quetiapina presentaron un aumento significativo de colesterol total, triglicéridos, colesterol no-HDL así como de la razón entre colesterol y triglicéridos. La risperidona dio lugar a un aumento de triglicéridos, y no se observaron otras alteraciones en el grupo sin fármacos o con aripiprazol.

Los resultados de un metanálisis reciente en adultos con esquizofrenia tratados con antipsicóticos mostraron que, excepto aripiprazol y ziprasidona, los nuevos antipsicòticos se asocian a una mayor incidencia de aumento de peso que el haloperidol (Lancet 2009;373:31-41).

Como se comenta en el editorial acompañante, estos resultados confirman los de estudios previos, y preocupan por el hecho que reflejan alteraciones metabólicas en este grupo de edad. Se debería reconsiderar la elevada utilización de los nuevos antipsicòticos y el aumento de su uso en niños y adolescentes (JAMA 2009;302:1811-1812).