El uso de sertralina o citalopram durante el primer trimestre de la gestación se asocia a un aumento de riesgo de defectos septales cardíacos en la descendencia, según los resultados de un estudio reciente (BMJ 2009;339: 1-6).

Se evaluaron los datos de más de 490.000 niños nacidos en Dinamarca entre 1996 y 2003. Se observó que las mujeres tratadas con sertralina o citalopram (pero no con otros ISRS) durante el primer trimestre presentaban más riesgo de tener niños con defectos septales cardíacos (pero no otras malformaciones) que las que no recibieron ISRS (OR de 3,2 y 2,5, respectivamente). Según los autores, sin embargo, en términos absolutos los riesgos de estas anomalías cardíacas son bajos: 0,9% entre los niños expuestos por lo menos a un ISRS y 2,1% en los expuestos a más de uno, frente a 0,5% entre los no expuestos.

En estudios observacionales previos se observó que el uso materno de ISRS, y en concreto de setralina y paroxetina, se asocia a anomalías cardíacas en los niños (Noticia, julio 2007). Se recomienda, por tanto, una evaluación cuidadosa de los efectos beneficiosos y los riesgos del tratamiento con antidepresivos en cada paciente.