El tratamiento con sunitinib o con sorafenib se asocia a un aumento del riesgo de hemorragia, según los resultados de un metanálisis reciente (Lancet Oncol 2009;21 septiembre).

El sunitinib y el sorafenib inhiben diferentes tipos de receptores de las cinasas (como el VEGFR-1, 2 y 3, o el PDGFR-a) y se han descrito hemorragias asociadas a su uso. Con el fin de establecer el riesgo, se incluyeron 23 ensayos clínicos con un total de 6.779 pacientes. Se observó una incidencia de hemorragia de 16,7% y de hemorragia grave de 2,4%, con el doble de riesgo de hemorragia de cualquier intensidad.

Los inhibidores de la tirosinacinasa también se han asociado a cardiotoxicidad (Acta Oncologica 2009;48:964-70). Estos efectos, que pueden ser graves, resaltan la necesidad de hacer un seguimiento cuidadoso de los pacientes tratados con estos fármacos.