Un estudio de cohortes reciente sugiere que en personas mayores de 50 años los antidepresivos ISRS duplican el riesgo de fracturas, sobre todo de antebrazo, tobillo, cadera y costillas (Arch Intern Med 2007;167:188-94). Los pacientes tratados con ISRS también presentan un riesgo del doble de caídas, y estos efectos aumentan con la dosis. Estos hallazgos coinciden con los de estudios previos en los que en personas mayores de 65 años el uso de antidepresivos, tanto de tricíclicos como de ISRS, duplica el riesgo de caída y fractura de cadera (Butll Groc 1999;12:5-6).

Dado que estos fármacos son ampliamente prescritos, estos resultados pueden tener un impacto importante en salud pública. Por tanto, cuando hay que tratar a un paciente de edad avanzada con antidepresivos, se debe tener presente este riesgo y recomendar las medidas preventivas adecuadas.