Últimamente, cuando se habla de genéricos sólo se hace referencia a precios y a calidad de producto, pero ya no se habla de la ventaja que supone prescribir por nombre genérico: evitar la influencia de los nombres de fantasía, utilizar la misma nomenclatura para prescribir que para consultar libros y bases de datos, evitar confusiones y reducir el riesgo de sobredosis, entre otras. Con el eslogan Denominación Común Internacional (DCI): llamar cada fármaco por su verdadero nombre se ha puesto en marcha una campaña en Francia dirigida a los profesionales sanitarios y al público para promover el uso de las DCI de los medicamentos. En España, el boletín hermano Boletín Terapéutico Andaluz coordina la campaña. Pueden encontrar más información en CADIME o bien en Prescrire