La miopía, la hipermetropía y los trastornos de la acomodación pueden ser de causa farmacológica. Los fármacos anticolinérgicos, como antiespasmódicos, fármacos para la incontinencia urinaria o los antidepresivos, entre otros, pueden producir una presbicia funcional. Los fármacos colinérgicos, como donepecilo, galantamina o rivastigmina, podrían producir miopía. Fármacos de estructura sulfamídica, como el topiramato, se han asociado a miopía y glaucoma.

En el último número del Butlletí de Farmacovigilancia de Catalunya se describen los casos notificados al Sistema Español de Farmacovigilancia. Destaca un caso de miopía asociada al uso de zonisamida, un antiepiléptico derivado sulfamídico que estaría implicado por el mismo mecanismo fisiopatológico que el topiramato.