En pacientes sometidos a cirugía electiva de intestino, la adición de una dosis única de 8 mg de dexametasona intravenosa en la inducción anestésica reduce la incidencia de náusea y vómitos postoperatorios a las 24 horas y la necesidad de antieméticos de rescate durante las 72 horas, sin aumentar los efectos adversos, según los resultados de un ensayo clínico (BMJ 2017;357:j1455).

Las náuseas y vómitos postoperatorios son frecuentes y a menudo contribuyen a retrasar la recuperación de los pacientes. En caso de cirugía de riesgo bajo o intermedio, la dexametasona se ha mostrado eficaz. En pacientes sometidos a colecistectomía laparoscópica, los resultados de una revisión sistemática mostraron que la dexametasona combinada con otros antieméticos era más eficaz para prevenir las náuseas y vómitos (Int J Surg 2016;36:152-163).

En un ensayo clínico pragmático con 1.350 pacientes sometidos a cirugía abierta o laparoscópica electiva de intestino se evaluó si una dosis única de 8 mg de dexametasona preoperatoria añadida al tratamiento estándar reduce los vómitos postoperatorios, y si se asocia a un retorno más rápido a la dieta oral, así como a una reducción de la estancia hospitalaria. Durante las 24 horas posteriores a la cirugía, los pacientes tratados con una dosis única de 8 mg de dexametasona intravenosa en la inducción de la anestesia presentaron menos vómitos (25,5%) que los del grupo con tratamiento estándar (33%), y también requirieron menos antieméticos postoperatorios adicionales (39,3% en comparación con 51,9% en el grupo control). No se asoció a un aumento de las complicaciones.