La pioglitazona se asocia a un riesgo de cáncer de vejiga, que aumenta con la duración y la dosis, según los resultados de un estudio de base poblacional (BMJ 2016;352:i1541).

Los resultados de los estudios sobre el posible riesgo de cáncer de vejiga en pacientes tratados con pioglitazona han sido controvertidos (Noticia julio 2015).

A partir de una base de datos de atención primaria en el Reino Unido se evaluó a más de 145.000 adultos que habían iniciado tratamiento con un nuevo fármaco para la diabetes en 2000. Durante un seguimiento de hasta 14,5 años, aproximadamente 620 pacientes fueron diagnosticados de cáncer de vejiga. Tras ajustar por múltiples variables, el uso de pioglitazona se asoció a un aumento significativo de 63% del riesgo de cáncer de vejiga, en comparación con el tratamiento con fármacos diferentes a las tiazolidindionas. El incremento del riesgo sólo se observó después de 2 años de uso. En comparación con la rosiglitazona, la pioglitazona también se asoció a un aumento del riesgo, lo que sugiere que no es un efecto de grupo. La rosiglitazona no se asoció a un incremento del riesgo en comparación con otros fármacos para la diabetes.

Según el editorial acompañante, estos hallazgos confirman los de estudios previos sobre el riesgo de cáncer de vejiga con pioglitazona (BMJ 2016;352:i1663).