El uso de antipsicóticos durante la gestación no se asocia a un riesgo importante de resultados adversos maternos y perinatales a corto plazo, según los resultados de un estudio canadiense (BMJ 2015;350:h2298).

A partir de bases de datos de salud en Canadá, se emparejó a 1.021 mujeres gestantes tratadas con antipsicóticos durante la gestación con 1.021mujeres gestantes no tratadas. No hubo diferencias significativas entre ambos grupos en las tasas de diabetes gestacional, trastornos hipertensivos de la gestación o tromboembolismo venoso. Tampoco se observaron diferencias en la incidencia de parto prematuro ni de bajo o alto peso para la edad gestacional. Sin embargo, las tratadas con antipsicóticos presentaron más riesgo de abrupción de placenta, inducción del parto, cesárea y parto vaginal operatorio.

Los autores concluyen que los antipsicóticos no parecen tener un gran impacto negativo sobre las medidas importantes de bienestar perinatal a corto plazo y de salud médica materna. No obstante, las mujeres que requieren tratamiento con antipsicóticos tienen más riesgo de algunos efectos adversos maternos y perinatales que la población general. Por tanto, es prudente una vigilancia cuidadosa de estas gestantes antes y durante la gestación, con especial atención a las cuestiones relacionadas con la diabetes, la hipertensión, el parto prematuro, y el crecimiento fetal.

Hay que valorar en cada paciente la relación beneficio-riesgo del tratamiento con antipsicóticos, teniendo en cuenta la gravedad de la enfermedad y el riesgo de recaída, la respuesta previa al tratamiento, las comorbididades médicas, así como los riesgos para la madre y el niño de suspender el tratamiento y el perfil de toxicidad de los fármacos (BMJ 2015;350:h2260).