El tratamiento con dosis altas de diclofenac o de AINE inhibidores selectivos de la COX-2 (coxibs) se asocia a un aumento del riesgo cardiovascular de magnitud similar, según un metanálisis (Lancet 2013;30 mayo).

Se evaluaron más de 600 ensayos clínicos, que incluyeron más de 300.000 pacientes, comparativos entre AINE y placebo u otro AINE. Los resultados indican que dosis altas de todos los coxibs, diclofenac e ibuprofeno aumentan el riesgo de acontecimientos cardiovasculares graves (infarto de miocardio no mortal, ictus no mortal o muerte vascular), y que el naproxeno a dosis altas no se asocia ni a un aumento del riesgo ni a una protección como el AAS. Sin embargo, todos los AINE (tanto coxibs como AINE tradicionales, incluido el naproxeno) duplican el riesgo de insuficiencia cardíaca congestiva y aumentan el riesgo de complicaciones de la úlcera péptica y otras hemorragias gastrointestinales. Aunque hay menos información sobre otros AINE, no hay datos que indiquen que tengan un perfil de toxicidad más favorable que los fármacos más estudiados. Los autores calculan que los coxibs o el diclofenac causarían aproximadamente tres acontecimientos cardiovasculares graves adicionales por cada 1.000 pacientes al año.

Según el editorial acompañante, para las personas con alto riesgo de insuficiencia cardíaca o con enfermedad renal crónica, es preferible evitar los AINE. Para el tratamiento del dolor crónico, son recomendables las medidas no farmacológicas, tratamento tópico o AINE de menor riesgo a dosis bajas y de corta duración. El uso prolongado de AINE a dosis altas se debería reservar para los pacientes en los que los efectos beneficiosos sintomáticos superan los posibles riesgos (Lancet 2013;30 mayo).