Se calcula que anualmente un 10% de los pacientes tratados con fármacos antiagregantes plaquetarios o con anticoagulantes son sometidos a intervenciones quirúrgicas que pueden requerir una suspensión temporal del tratamiento antitrombótico. Aunque el objetivo es minimizar los acontecimientos tromboembólicos y hemorrágicos durante el período perioperatorio, los datos procedentes de ensayos clínicos son escasos y muchas recomendaciones se basan en algunos estudios observacionales.

Se han publicado las nuevas guías de la Academia norteamericana de Neurología sobre el abordaje perioperatorio de los pacientes con un ictus tratados con fármacos antitrombóticos (Neurology 2013;80:2065-69).

También destacamos una revisión reciente sobre el tratamiento antitrombótico en pacientes sometidos a intervenciones quirúrgicas (NEJM 2013;368:2113-24). Tras evaluar el riesgo trombótico de la indicación de los antitrombóticos, hay que valorar el riesgo hemorrágico de la intervención (NEJM 2013;Anexo), y decidir si se debe retirar el tratamiento o hacer terapia puente con una heparina de bajo peso molecular.