El uso de inhibidores de la bomba de protones (IBP) en personas de edad avanzada después del alta de hospitales de agudos se asocia a un aumento de la mortalidad, según los resultados de un estudio reciente (JAMA Intern Med 2013;173:518-23).

Se evaluó la relación entre el tratamiento con IBP y el riesgo de muerte o de la variable combinada de muerte o reingreso en 491 pacientes de 65 años o mayores dados de alta de hospitales de agudos. El uso de IBP, sobre todo a dosis altas, se asoció a un aumento de la mortalidad, pero no de la variable combinada. Los autores concluyen que se debe ser prudente en el uso de estos fármacos, sobre todo en personas de edad avanzada, y considerar los efectos beneficiosos y los riesgos del tratamiento prolongado con IBP.

Como se concluye en el editorial acompañante, sólo porque el paciente haya tolerado un tratamiento prolongado no significa que sea un tratamiento adecuado. Una revisión cuidadosa y regular del tratamiento del paciente y la retirada de los medicamentos que ya no se consideran necesarios permitirá una prescripción más prudente (JAMA Intern Med 2013;173:524-25).