Los resultados de un estudio observacional muestran que el uso de hipnóticos para el insomnio puede aumentar la mortalidad (BMJ Open 2012;2:e000850). Algunos medios de comunicación se han hecho eco.

A partir de las historias clínicas, se emparejaron 10.531 pacientes tratados con hipnóticos y 23.674 no usuarios de estos fármacos (controles). Los fármacos más utilizados fueron zolpidem y temacepam. Durante los 2,5 años de observación, un 6% de los tratados con hipnóticos y un 1% de los no tratados murieron. Tras ajustar por comorbididades, el uso de hipnóticos se asoció a un aumento de la mortalidad. Incluso los adultos que tomaron menos de 20 comprimidos al año tenían más riesgo de muerte (HR de 3,6), y el riesgo aumentaba con dosis más altas y con la edad. Además, el uso de más de 18 comprimidos al año se asoció a un aumento del riesgo de cáncer.

A pesar de las limitaciones del estudio y que no se conoce el mecanismo, hay que ser prudente con el uso de hipnóticos y reservarlos en casos de insomnio grave que no responden a otras medidas.