La hiponatremia es la alteración de electrolitos más frecuente, sobre todo en pacientes ingresados, y se asocia a una elevada morbimortalidad. Una de las causas más frecuentes de hiponatremia es el síndrome de secreción inadecuada de hormona antidiurética (SIADH) y los fármacos, sobre todo diuréticos. En un artículo de BMJ se evalúa el caso hipotético de una paciente con hiponatremia a la que se recomienda restricción de líquidos y la administración de tolvaptán (BMJ 2011;342:594-6).

El tolvaptán (Samsca) es un antagonista selectivo de los receptores de vasopresina V2 autorizado en Europa para el tratamiento de la hiponatremia secundaria al SIADH (ficha técnica). En estos pacientes la administración de tolvaptán se ha asociado a un aumento de las concentraciones plasmáticas de sodio, pero su relevancia clínica es dudosa y se desconoce la magnitud del efecto en comparación con el tratamiento habitual, que es la restricción hídrica. No se ha demostrado que reduzca la morbimortalidad. Faltan datos sobre el perfil de toxicidad a largo plazo, tiene un coste elevado y hay que hacer un seguimiento cuidadoso de los pacientes tratados (Prescrire 2010;30:327-31).

Como se comenta en el editorial del mismo número de BMJ, la restricción de líquidos se considera de elección y no hay datos para decir que este nuevo fármaco sea mejor que el tratamiento estándar más barato (BMJ 2011;342:559-60).