Los adultos que siguen una dieta mediterránea pueden tener menos riesgo de desarrollar diabetes de tipo 2, según un estudio observacional prospectivo reciente (BMJ 2008;29 mayo).

Casi 14.000 estudiantes universitarios españoles sin diabetes completaron unos cuestionarios de hábitos dietéticos y fueron seguidos durante 4 años. Durante este períodeo, se diagnosticaron 33 nuevos casos de diabetes de tipo 2. Tras ajustar por factores de riesgo de diabetes, los participantes con un elevado cumplimiento de una dieta mediterránea tuvieron un 83% menos de riesgo de desarrollar diabetes, y los de un cumplimiento moderado tenían un riesgo 60% menor de diabetes, frente a los de bajo cumplimiento.

En los pacientes con alto riesgo de diabetes, las modificaciones dietéticas y un aumento de la actividad física han mostrado reducir la incidencia de la enfermedad a la mitad. Además, los efectos de estas medidas se mantienen durante mucho tiempo y también mejoran otros factores de riesgo como la hipertensión (Butll Groc 2007;20:14).

A pesar del número reducido de casos de diabetes del estudio, estos resultados confirman los de estudios previos en pacientes con alto riesgo de diabetes, e indican que una dieta mediterránea puede ser una medida eficaz y sencilla para prevenir la diabetes.