El riesgo de ictus en pacientes hipertensos parece más relacionado con la variabilidad de la presión arterial sistólica que con la presión arterial media, según los resultados de varios estudios (Lancet 2010;375:938-48).

En un estudio, en unos 25.000 pacientes hipertensos incluidos en los estudios ASCOT-BPLA y MRC, se observó un aumento del riesgo de ictus en los que presentaban más variabilidad en la presión sistólica. Los pacientes tratados con amlodipina tenían menor variabilidad de presión arterial que los tratados con atenolol (Lancet Neurol 2010,12 marzo; Lancet Neurol 2010,12 marzo).

En otro estudio, en pacientes que habían sufrido un ictus isquémico transitorio, se identificó la variabilidad de la presión arterial y la presión sistólica máxima como predictores de riesgo de ictus (Lancet 2010;375:895-905).

En un metanálisis sobre los efectos de clase se observó que los tratados con diuréticos o con bloqueadores de los canales de calcio presentaban menos variabilidad de la presión, mientras que los tratados con IECA, antagonistas del receptor de la angiotensina o con bloqueadores beta-adrenérgicos tenían más (Lancet 2010;375:906-15).

Son necesarios más estudios para caracterizar mejor los efectos de diferentes clases de antihipertensivos sobre la variabilidad de la presión arterial a largo plazo, así como para evaluar la relación de la variabilidad sobre diferentes tipos de ictus (Lancet 2010;375:867-69).