Varias enfermedades cutáneas graves, como el síndrome de Stevens-Johnson, la necrólisis epidérmica tóxica o el síndrome de DRESS, pueden estar causadas por fármacos. En el último número del Butlletí de Farmacovigilància de Catalunya se describen estos cuadros clínicos y los principales fármacos implicados. A pesar de la dificultad en el diagnóstico, la detección precoz y la retirada del fármaco sospechoso, junto con las medidas de apoyo, son esenciales para la recuperación del paciente y la prevención de complicaciones.

También se informa de las restricciones de uso de las quinolonas y fluoroquinolonas, a causa del impacto de las reacciones adversas neurológicas y musculares incapacitantes y potencialmente irreversibles sobre su relación beneficio-riesgo.