En pacientes con diabetes tipo 2, el uso de inhibidores de la dipeptidilpeptidasa-4 (DPP-4) o gliptinas se asocia a un aumento del riesgo de enfermedad inflamatoria intestinal, según los resultados de un estudio observacional (BMJ 2018;360:k872).

A partir de la base de datos de atención primaria británica GPRD, se evaluó a 141.170 adultos que habían iniciado tratamiento con un hipoglucemiante no insulínico desde el 2007. Durante el seguimiento, la incidencia de enfermedad inflamatoria intestinal en los tratados con una gliptina fue de 53 por 100.000 años-persona, frente a 35 por 100.000 con otro hipoglucemiante. El riesgo alcanzaba un pico a los 3-4 años de uso, y éste parecía limitado a la colitis ulcerosa. Los autores calculan que se debería tratar a 2.291 pacientes durante 2 años (o 1.177 durante 4 años) para que se produjera un caso de enfermedad inflamatoria intestinal.

Aunque el riesgo absoluto es bajo y se deberían confirmar estos hallazgos con otros estudios, se debería tener en cuenta este riesgo, sobre todo en personas con antecedentes de enfermedades autoinmunes.