Durante los últimos meses se ha reavivado la polémica sobre la eficacia de los fármacos denominados “de acción lenta” en el tratamiento de la artrosis. Las últimas revisiones sobre la cuestión han confirmado la falta de eficacia de estos fármacos. Los resultados de los ensayos clínicos publicados sobre glucosamina, condroitín sulfato, ácido hialurónico y diacereína en pacientes con artrosis de rodilla o de cadera indican que éstos no mejoran el curso de la enfermedad. Un metanálisis publicado el año 2010 concluye que estos fármacos no reducen el dolor ni tienen un efecto significativo sobre el espacio interarticular.

A la vista de la confusión generada por las diferentes opiniones sobre el lugar en terapéutica de estos fármacos, hemos querido revisar las últimas pruebas disponibles y elaborar una síntesis que quizás contribuya a compartir algunas conclusiones.

Una vez más, y es una lástima, consideramos indispensable que los profesionales sanitarios puedan generar una opinión independiente, basada en pruebas y libre de presiones.