Los pacientes tratados con un antidepresivo ISRS junto con un antiagregante plaquetario tras un infarto de miocardio tienen más riesgo de hemorragia, según los resultados de un estudio de cohortes (CMAJ, 26 septiembre).

Los antidepresivos ISRS se han asociado a episodios de hemorragia digestiva. En un estudio a partir de la base de datos GPRD británica, se concluye que los antidepresivos que más bloquean la recaptación de serotonina aumentan el riesgo de hemorragia digestiva (Arch Gen Psychiatry 2011;65:795-803). En cambio, en un estudio de casos y controles en varios hospitales de España e Italia, no se observó un aumento significativo del riesgo de hemorragia digestiva asociada al uso de ISRS (PLoS ONE 2011;6:e19819).

En este estudio de cohortes retrospectivo se incluyó a 27.058 pacientes tratados al alta con ácido acetilsalicílico (n=14.426), clopidogrel (n=2.467), AAS y clopidogrel (n=9.475), AAS y un ISRS (n=406), AAS, clopidogrel y un ISRS (n=239), o clopidogrel y un ISRS (n=45). En comparación con el uso de AAS solo, la combinación de un ISRS y un antiagregante plaquetario se asoció a un aumento del riesgo de hemorragia (HR d’1,42 en los tratados con AAS e ISRS, de 1,76 en los tratados con clopidogrel e ISRS, y de 2,35 en los tratados con AAS, clopidogrel e ISRS). En comparación con el tratamiento dual con AAS y clopidogrel, la adición de un ISRS también aumenta el riesgo de hemorragia. A pesar de las limitaciones propias de la naturaleza observacional del estudio, los autores recomiendan precaución a la hora de prescribir un ISRS a los pacientes con depresión tras un infarto de miocardio.