Categoría: Toxicidad
Los AINE se asocian a un aumento del riesgo de ingreso por insuficiencia cardíaca, y la magnitud varía según el fármaco y la dosis, según los resultados de un estudio de casos y controles anidado (BMJ 2016;354:i4857).

En varios estudios se ha observado que el uso de AINE incrementa el riesgo de ingreso hospitalario por insuficiencia cardíaca (Butll Groc 2001;14:1-2).

A partir de cinco bases de datos de salud de cuatro países europeos, se identificaron unos 7,7 millones de adultos que iniciaban un tratamiento con AINE entre 2000 y 2010. Los 92.000 pacientes ingresados por una insuficiencia cardíaca fueron apareados con controles no ingresados por una insuficiencia cardíaca. El uso actual de cualquier AINE se asoció a un aumento del 19% del riesgo de hospitalización por insuficiencia cardíaca. De más a menos riesgo, ketorolac (OR=1,83), indometacina (1,51), piroxicam (1,27), diclofenac (1,19), ibuprofeno (1,18) y naproxeno (1,16). Los resultados fueron significativos independientemente de su antecedente de insuficiencia cardíaca. Dosis más altas se asociaron a más riesgo.

Dado el elevado consumo de AINE, incluso un pequeño incremento del riesgo cardiovascular puede tener un impacto de salud pública importante. Según el editorial acompañante, es necesaria una política más restringida de las autoridades reguladoras sobre la disponibilidad de los AINE y de los requisitos para los profesionales sanitarios que aconsejan sobre su uso y los posibles riesgos (BMJ 2016;354: 28 septiembre).

 

Categoría: Eficacia
El uso precoz de un bloqueador beta-adrenérgico tras un infarto de miocardio se asocia a una reducción de la mortalidad a los 30 días en pacientes sin insuficiencia cardíaca, pero su uso continuado un año después no mejora la supervivencia a los cinco años, según los resultados de un estudio observacional (BMJ 2016;354:i4801).

En un estudio de cohortes prospectivo se siguieron casi 2.700 pacientes que habían presentado un infarto de miocardio sin insuficiencia cardíaca o disfunción ventricular. Se comparó a los pacientes no tratados con bloqueadores beta-adrenérgicos con los tratados de manera precoz (durante las 48 h del ingreso), los que los tomaban al alta y los que todavía los tomaban al cabo de un año.

La mortalidad a los 30 días entre los tratados de manera precoz con bloqueadores beta-adrenérgicos después de un infarto fue menor (2,3%) que entre los no tratados (8,6%). La mortalidad al año, en cambio, no fue estadísticamente menor entre los tratados (3,4%) en comparación con los no tratados (7,8%). El uso continuado al año no mejoró la supervivencia a los 5 años.

Según los autores, estos hallazgos sugieren que el efecto beneficioso del tratamiento con bloqueadores beta-adrenérgicos tras un infarto de miocardio en pacientes sin insuficiencia cardíaca se reduce con el tiempo, y cuestionan la utilidad de su uso continuado.

 

Categoría: Toxicidad
La exposición a una resonancia magnética (RMN) durante el primer trimestre del embarazo no se asocia a un aumento del riesgo de efectos adversos para el feto o en la primera infancia, según un estudio retrospectivo (JAMA 2016;316:952-61). La RMN con gadolinio, en cambio, en cualquier momento durante el embarazo puede aumentar el riesgo de algunas enfermedades reumáticas, inflamatorias o cutáneas infiltrantes y de muerte fetal o neonatal.

A partir de bases de datos de salud canadienses, se estudió a más de 1,4 millones de partos entre 2003 i 2015. De éstos, 1.700 embarazos habían estado expuestos a la RM durante el primer trimestre, y 400 fueron expuestos a la RMN con gadolinio en cualquier momento. En comparación con las gestaciones no expuestas, la práctica de una RMN durante el primer trimestre no aumentó el riesgo de cinco resultados evaluados desde el nacimiento hasta los 4 años de edad, como muerte fetal o neonatal, anomalías congénitas, neoplasias, pérdida de visión y pérdida de la audición. No obstante, la RMN con gadolinio se asoció a un aumento del 36% de alteraciones reumáticas, inflamatorias, o cutáneas infiltrantes durante los 4 años, y también a un aumento de casi cuatro veces el riesgo de muerte fetal o neonatal (aunque sólo hubo siete acontecimientos).

 

Categoría: Toxicidad
En el último número del boletín arznei-telegramm se describe el caso de una paciente con una hipercolesterolemia familiar heterozigota que desarrolló un herpes zóster tras iniciar tratamiento con evolocumab.

Evolocumab (Repatha) y alirocumab (Praluent) son dos nuevos hipolipemiantes de administración por vía subcutánea que reducen las LDL al unirse selectivamente a la enzima PCSK9 (proproteína convertasa subtilisina/kexina tipo 9) (Drug Ther Bull 2016;54:18-21). En los ensayos clínicos con estos fármacos se han descrito casos de infecciones en pacientes tratados, sobre todo de vías respiratorias y nasofaringitis, pero también se han notificado algunos casos de herpes zóster.

La notificación de sospechas de efectos adversos en pacientes tratados ayudará a conocer mejor el perfil de seguridad de estos fármacos.

 

Categoría: Toxicidad
El uso de antipsicóticos durante el primer trimestre de la gestación no se asocia a un aumento del riesgo de malformaciones congénitas, según los resultados de un estudio (JAMA Psychiatry 2016; 17 de agosto).

A partir de una base de datos, se estudió a más de 1,3 millones de gestaciones que dieron lugar a nacidos vivos entre el 2000 y el 2010. Se prescribieron antipsicóticos atípicos durante el primer trimestre en un 0,69% de las gestaciones y antipsicóticos típicos en un 0,05% de las gestaciones. Los riesgos absolutos de malformaciones congénitas fueron más altas en las gestaciones expuestas a antipsicóticos atípicos (44,5 por 1.000) y a los típicos (38,2 por 1.000) que en las gestaciones sin exposición durante el primer trimestre (32,7 por 1.000). No obstante, tras ajustar por comorbididades físicas y mentales, los riesgos no eran más altos con el tratamiento. En un subanálisis, la risperidona se asoció a un pequeño incremento del riesgo de malformaciones, aunque los mismos autores comentan que debe interpretarse con precaución porque no se puede explicar per ningún mecanismo.

Los datos previos que sugerían un riesgo de teratogenia con los antipsicóticos no han sido convincentes y estos resultados son tranquilizadores, aunque hay que considerar el riesgo de trastornos extrapiramidales y de síndrome de retirada neonatal en las mujeres que toman estos fármacos a término (JAMA Psychiatry 2016; 17 de agosto).

 

Categoría: Toxicidad
El tratamiento con análogos del GLP-1 (exenatida, liraglutida y similares) podrían aumentar el riesgo de trastornos de la vesícula y del conducto biliar, según un nuevo estudio (JAMA Intern Med 2016; 1 de agosto).

A partir de bases de datos del Reino Unido, se recogió información sobre unos 71.000 pacientes adultos con diabetes de tipo 2 que habían iniciado tratamiento con uno de los nuevos hipoglucemiantes. Durante un seguimiento medio de 3,2 años, 850 pacientes ingresaron en el hospital por una enfermedad de la vesícula o del conducto biliar. Los pacientes tratados con análogos del GLP-1 tenían más riesgo de trastornos biliares (6,1 por 1.000 años-persona), en comparación con los tratados con al menos dos hipoglucemiantes orales (3,3 por 1.000 años-persona). El uso de inhibidores de la DPP-4 no se asoció a un aumento del riesgo. Se ha sugerido que el GLP-1 estimularía la actividad de las células de los conductos biliares, y ha generado preocupación por los posibles efectos adversos (JAMA Intern Med 2016; 1 de agosto).

 

Categoría: Eficacia
La reducción de la morbididad cardiovascular obtenida con estatinas se reduce a medida que empeora la función renal, según los resultados de un metanálisis de ensayos clínicos (Lancet Diabetes Endocrinol 2016; 28 julio).

En pacientes con insuficiencia renal crónica, la relación beneficio-riesgo de las estatinas no se ha mostrado favorable, y en caso de enfermedad renal terminal se recomienda evitar su uso habitual (Butll Groc 2014;27:1-4). En pacientes con hemodiálisis, en los ensayos 4D y AURORA, las estatinas no redujeron la morbimortalidad cardiovascular.

Se ha publicado un metanálisis de datos individuales de 28 ensayos clínicos por el grupo CTT (Cholesterol Treatment Trialists’). Los resultados sugieren que, globalmente, el tratamiento con estatinas reduce el riesgo de un primer acontecimiento cardiovascular, pero a medida que disminuye la tasa de filtrado glomerular, este efecto beneficioso también se reduce, sin efectos beneficiosos claros en pacientes en hemodiálisis.

Según el editorial acompañante, estos resultados plantean cuestiones sobre los efectos de los hipolipemiantes en la enfermedad renal crónica y resalta la importancia de nuevos estudios en estos pacientes de alto riesgo cardiovascular (Lancet Diabetes Endocrinol 2016; 28 julio).

 

Categoría: Prescripción
El aumento progresivo del uso de antipsicóticos en niños observado en los últimos años es motivo de preocupación, dado que se conocen poco su eficacia y toxicidad a largo plazo. En el último número del Butlletí de farmacovigilància de Catalunya se revisan los efectos adversos metabólicos, neurológicos y endocrinos descritos en niños, y algunas recomendaciones para mejorar su uso seguro.

La notificación de las sospechas de reacciones adversas en este grupo de población es de especial interés, con el fin de mejorar su relación beneficio-riesgo.

 

Categoría: Eficacia
En el último número del boletín canadiense Therapeutics Initiative se revisan los resultados de dos revisiones sistemáticas, con el fin de comparar la eficacia y la toxicidad de seis diferentes IBP para el tratamiento del reflujo gastroesofágico sintomático o de la úlcera péptica.

Se incluyeron 63 ensayos clínicos (38 en pacientes con enfermedad por reflujo gastroesofágico sintomático y 25 en pacientes con úlcera péptica). El alto riesgo de sesgo de selección, diseño y publicación de los ensayos podrían explicar las pequeñas diferencias en les medidas de los resultados. Aunque los efectos adversos fueron infranotificados y que no hay ensayos clínicos comparativos a largo plazo entre diferentes IBP diseñados para evaluar los efectos adversos, los estudios observacionales sugieren que su uso prolongado se asocia a efectos adversos graves. Se concluye que no hay pruebas convincentes procedentes de ensayos clínicos que un IBP sea preferible a otro para el tratamiento de estas enfermedades. No obstante, el coste puede variar entre ellos.

 

Categoría: Eficacia
Los fitoestrógenos pueden ofrecer alguna mejoría de los sofocos y la sequedad vaginal asociados a la menopausia, según los resultados de un metanálisis, aunque hay que interpretarlos con precaución (JAMA 2016; 315:2554-63).

Se incluyeron 62 ensayos clínicos comparativos entre fitoterápicos y placebo en casi 6.700 mujeres menopáusicas o perimenopáusicas. El uso de un fitoestrógeno, y de isoflavonas de soja en particular, se asoció a una reducción modesta del número diario de sofocos y de la puntuación de la sequedad vaginal, pero no mostró efecto sobre la sudoración nocturna. Algunos fitoterápicos, pero no los de origen chino, parecen mejorar los sofocos. La Cimicifuga racemosa no mostró efectos sobre los síntomas vasomotores. Según los autores, sin embargo, dada la mala calidad y la heterogenicidad entre los ensayos, se necesitan estudios más rigurosos para determinar la eficacia y la toxicidad de estos preparados.