El dolor crónico en las personas de edad avanzada es un factor de riesgo de caídas, según los resultados de un estudio reciente (JAMA 2009;302:2214-21).

En una cohorte de 749 personas de 70 años o mayores no institucionalizadas se evaluó el dolor y las caídas al inicio y cada mes. Durante 18 meses, un 55% de los participantes habían presentado al menos una caída. Las personas que sufrían más dolor al inicio, en términos de mayor número de articulaciones afectadas, un dolor más grave o con mayor alteración de las actividades diarias, tenían un riesgo mayor de caídas, en comparación con los que no presentaban dolor o tenían menos. También se observó relación entre la gravedad del dolor mensual y el riesgo de caídas en el mes siguiente. Los autores sugieren que la enfermedad articular local, los efectos neuromusculares que causan debilidad muscular y el dolor que interfiere con la función ejecutiva o cognitiva son factores que pueden contribuir a la asociación.