Categoría: Toxicidad
El uso de estatinas puede ser un factor contributivo en la miositis inflamatoria idiopática, según los resultados de un estudio observacional (JAMA Intern Med 2018; 30 julio).

En este estudio de casos y controles de base poblacional, un total de 221 adultos australianos mayores de 40 años con diagnóstico confirmado de miosisits inflamatoria idiopática fueron emparejados con 662 controles. En el momento del diagnóstico de la miositis, un 31% de los casos tomaban estatinas, frente a un 22% de las personas sin miositis. El riesgo era casi del doble (OR=1,79). Los resultados eran similares tras excluir a los pacientes con miositis necrotizante

Este efecto adverso debilitante pone de relieve la importancia de prescribir estatinas sólo para los pacientes que pueden obtener claramente un efecto beneficioso neto neto (JAMA Intern Med 2018; 30 julio).

 

Categoría: Toxicidad
En publicaciones recientes se han descrito casos notificados de hiperalgesia en pacientes tratados con fentanilo por vía transmucosa oral. En el último número del Butlletí de Farmacovigilància de Catalunya se revisa la hiperalgesia inducida por opioides. En caso de un control del dolor insuficiente en respuesta a un aumento de la dosis del opiáceo, hay que considerar el diagnóstico, y puede estar indicado reducir la dosis o bien suspender o revisar el tratamiento.

En el mismo número se actualiza la información sobre interacciones farmacológicas y nuevos riesgos, y también se recomienda evitar el embarazo en mujeres tratadas con dolutegravir a raíz de un posible riesgo de defectos del tubo neural.

 

Categoría: Toxicidad
En el último número del boletín alemán Arznei-telegramm se alerta del riesgo de múltiples fracturas vertebrales después de suspender el tratamiento con denosumab.

El denosumab es un anticuerpo monoclonal de administración subcutánea que inhibe la resorción ósea al unirse al ligando del receptor RANK de la superficie de los osteoclastos. Se han descrito efectos adversos graves, como la hipocalcemia, la osteonecrosis maxilar y las fracturas atípicas (Butll Farmacovigilància Catalunya 2014;12:14-16).

Varias publicaciones recientes se han hecho eco de un riesgo de múltiples fracturas vertebrales espontáneas al suspender el tratamiento con denosumab. Este riesgo se ha observado tanto con la especialidad a dosis de 60 mg (Prolia) para la osteoporosis, como a dosis de 120 mg (Xgeva) en pacientes con metástasis óseas de tumores sólidos. Se ha sugerido como posible mecanismo un efecto rebote del recambio óseo. Aunque los datos son muy limitados, algunos autores proponen considerar el cambio a un bifosfonato al retirar el denosumab. Se debe considerar este riesgo antes de iniciar tratamiento con denosumab en la evaluación de su relación beneficio-riesgo.

 

Categoría: Toxicidad
En el último número del boletín alemán arznei-telegramm se describe un caso de pérdida de audición unilateral con alteración del equilibrio en una paciente con artritis psoriásica tratada con secukinumab.

El secukinumab es un anticuerpo monoclonal que actúa sobre la IL17 aprobado para el tratamiento de la psoriasis, la artritis psoriásica y la espondilitis anquilosante. El secukinumab puede aumentar el riesgo de infecciones respiratorias, como otitis media. También se ha relacionado con alguna enfermedad autoinmune como la enfermedad de Crohn (Butll Groc 2017;30:16-20).

En el caso descrito, la pérdida de audición fue consecuencia de una otitis media con perforación de la membrana timpánica. Dado este posible riesgo, se recomienda una vigilancia estrecha de los pacientes tratados con secukinumab.

 

Categoría: Toxicidad
A raíz del riesgo de malformaciones congénitas y de alteraciones neuropsiquiátricas asociado al uso de retinoides, la EMA ha recomendado actualizar las medidas para evitar su exposición durante el embarazo y las advertencias sobre sus efectos neuropsiquiátricos. En el último número del Butlletí de Farmacovigilància de Catalunya se revisa esta cuestión.

Con el fin de evitar su exposición durante la gestación, hay que asesorar detalladamente a la paciente sobre el riesgo de malformaciones congénitas, requerir el uso de métodos contraceptivos efectivos, comprobar de manera periódica la ausencia de embarazo y firmar un documento de reconocimiento de riesgo. Además, es preciso estar alerta al posible riesgo de depresión, ansiedad, alteraciones del humor y síntomas psicóticos en pacientes tratados. Por otra parte, estos fármacos también se han asociado a disfunción sexual, que en algunos casos era persistente a pesar de suspender el tratamiento.

Se recomienda, por tanto, reservar el tratamiento con retinoides orales sólo en caso de que sea absolutamente necesario.

 

Categoría: Toxicidad
Los fármacos anticolinérgicos se asocian a un mayor riesgo de demencia en personas de edad avanzada, hasta 20 años después de la exposición, según los resultados de un estudio de casos y controles (BMJ 2018;361:k1315).

En las personas de edad avanzada, los fármacos con actividad anticolinérgica se deben de utilizar con mucha precaución, porque pueden precipitar o agravar episodios de confusión. Por otra parte, la exposición crónica continuada a estos fármacos puede aumentar la incidencia de demencia y de enfermedad de Alzheimer (Butll Groc 2015;28:1-4).

A partir de la base de datos GPRD del Reino Unido, se emparejó a más de 40.000 adultos mayores con un diagnóstico de demencia con 283.933 controles sin demencia. Durante los 4-20 años antes del diagnóstico de demencia, un 35% de los casos y un 30% de los controles recibieron un fármaco con una elevada carga anticolinérgica cognitiva, como la amitriptilina o la paroxetina. Se observó que una elevada exposición a fármacos anticolinérgicos se asocia a un aumento del riesgo de demencia, sobre todo los antidepresivos, los antiespasmódicos urinarios y los fármacos para la enfermedad de Parkinson.

Según el editorial acompañante, en general se recomienda evitar los fármacos anticolinérgicos en personas de edad avanzada, y considerar medidas no farmacológicas o alternativas farmacológicas a los fármacos con más carga anticolinérgica (BMJ 2018;361:k1722).

 

Categoría: Toxicidad
Los resultados de un estudio reciente confirman que el ácido valproico a dosis altas es el que se asocia a un mayor riesgo de malformaciones congénitas (Lancet Neurol 2018; 18 de abril).

A partir del registro internacional EURAP se evaluaron 7.355 gestaciones expuestas a los ocho antiepilépticos más utilizados en monoterapia. Se observó que las gestantes tratadas con dosis altas de ácido valproico (>1.450 mg al día) tenían el riesgo más alto de malformaciones congénitas mayores (25%), mientras que dosis bajas de lamotrigina (≤ 325 mg al día) se asociaban al riesgo más bajo (2,5%). En general, los riesgos asociados a lamotrigina, levetiracetam y oxcarbacepina eran similares a los de los niños no expuestos. No obstante, los pocos embarazos expuestos a otros nuevos antiepilépticos no permiten aportar datos. Además, tampoco da información sobre los efectos entre los diferentes antiepilépticos en el desarrollo neurológico de los niños de madres tratadas con antiepilépticos durante la gestación (Lancet Neurol 2018; 18 de abril).

 

Categoría: Toxicidad
Numerosos medicamentos pueden causar o agravar una neuropatía periférica. En el último número del Butlletí de Farmacovigilància de Catalunya se revisan los principales fármacos implicados en esta patología. Los quimioterápicos antineoplásicos, los antiinfecciosos y los inmunosupresores constituyen los principales grupos implicados. Es importante considerar el riesgo en pacientes con otros factores de riesgo de neuropatía, como la diabetes o el consumo de alcohol, evitar asociar medicamentos que pueden inducirla e informar al paciente. La detección precoz y la modificación de la pauta de tratamiento son factores importantes para reducir la incidencia y la gravedad de la neuropatía.

También se informa de las actuaciones recientes en relación con las alertas de seguridad del ácido valproico durante la gestación, por parte de la administración sanitaria.

 

Categoría: Toxicidad
En pacientes con diabetes tipo 2, el uso de inhibidores de la dipeptidilpeptidasa-4 (DPP-4) o gliptinas se asocia a un aumento del riesgo de enfermedad inflamatoria intestinal, según los resultados de un estudio observacional (BMJ 2018;360:k872).

A partir de la base de datos de atención primaria británica GPRD, se evaluó a 141.170 adultos que habían iniciado tratamiento con un hipoglucemiante no insulínico desde el 2007. Durante el seguimiento, la incidencia de enfermedad inflamatoria intestinal en los tratados con una gliptina fue de 53 por 100.000 años-persona, frente a 35 por 100.000 con otro hipoglucemiante. El riesgo alcanzaba un pico a los 3-4 años de uso, y éste parecía limitado a la colitis ulcerosa. Los autores calculan que se debería tratar a 2.291 pacientes durante 2 años (o 1.177 durante 4 años) para que se produjera un caso de enfermedad inflamatoria intestinal.

Aunque el riesgo absoluto es bajo y se deberían confirmar estos hallazgos con otros estudios, se debería tener en cuenta este riesgo, sobre todo en personas con antecedentes de enfermedades autoinmunes.

 

Categoría: Toxicidad
El daclizumab (Zinbryta), un anticuerpo monoclonal de administración parenteral autorizado para el tratamiento de la esclerosis múltiple, ha sido retirado del mercado en todo el mundo tras la notificación de algunos casos de encefalitis y meningoencefalitis grave en pacientes tratados (EMA, 7 marzo 2018).

En una noticia anterior comentamos que la EMA estaba revisando la toxicidad del daclizumab, a raíz de algunos casos de hepatotoxicidad grave, incluso mortales (noticia julio 2017). Después de los casos notificados de trastornos cerebrales inflamatorios, la EMA recomendó su suspensión y el laboratorio fabricante anunció la retirada del daclizumab en todo el mundo y la detención de los estudios en curso.