Categoría: Toxicidad
Con el título “Nueve años después del Vioxx: los AINE son todavía motivo de preocupación” en el último artículo del NPS Direct se revisan las últimas novedades sobre el riesgo cardiovascular de los AINE y se recomienda:

  • Utilizar la mínima dosis eficaz, durante el menor tiempo posible.
  • Elegir el AINE con menor riesgo.
  • Tener especial precaución cuando se prescribe diclofenac.
  • Considerar los factores de riesgo cardiovascular antes de su prescripción.

 

Categoría: Toxicidad
La Agencia Europea del Medicamento (EMA) ha publicado una lista inicial de los medicamentos sometidos a planes especiales de farmacovigilancia (EMA, 25 de abril 2013).

Estos medicamentos incluirán un triángulo negro invertido en sus prospectos y fichas técnicas, junto con una breve explicación sobre el significado de este triángulo. El objetivo de este símbolo es promover la notificación de sospechas de reacciones adversas por parte de los profesionales sanitarios, porque el medicamento es nuevo (autorizado desde enero de 2011) o porque hay datos limitados sobre su seguridad.

 

Categoría: Toxicidad
El tolvaptán (Samsca) no se se debería utilizar durante más de 30 días ni en pacientes con hepatopatía previa, como cirrosis hepática, según ha alertado la FDA norteamericana).

El tolvaptán es un antagonista selectivo de los receptores de vasopresina V2 autorizado en Europa para el tratamiento de la hiponatremia secundaria al SIADH (noticia, marzo 2011). En ensayos clínicos en pacientes con enfermedad poliquística renal se ha observado un aumento del riesgo de toxicidad hepática. En caso de que aparezcan signos de toxicidad hepática, hay que suspender el tratamiento.

 

Categoría: Toxicidad
Varios fármacos pueden ser causa de hiperglucemia en pacientes no diabéticos, producir una diabetes o descompensar una diabetes existente, aunque pocas veces se piensa en ellos.

En el último número de Farmacovigilancia se revisan las hiperglucemias de causa farmacológica (Butll Farmacovigilància 2013;11:1-3). Los medicamentos implicados son sobre todo corticoides, antipsicóticos atípicos, antirretrovirales, antineoplásicos, algunos antihipertensivos, y contraceptivos orales, entre otros. Ante la aparición de una hiperglucemia, hay que valorar el papel de los fármacos que toma el paciente.

 

Categoría: Toxicidad
El uso de inhibidores de la bomba de protones (IBP) en personas de edad avanzada después del alta de hospitales de agudos se asocia a un aumento de la mortalidad, según los resultados de un estudio reciente (JAMA Intern Med 2013;173:518-23).

Se evaluó la relación entre el tratamiento con IBP y el riesgo de muerte o de la variable combinada de muerte o reingreso en 491 pacientes de 65 años o mayores dados de alta de hospitales de agudos. El uso de IBP, sobre todo a dosis altas, se asoció a un aumento de la mortalidad, pero no de la variable combinada. Los autores concluyen que se debe ser prudente en el uso de estos fármacos, sobre todo en personas de edad avanzada, y considerar los efectos beneficiosos y los riesgos del tratamiento prolongado con IBP.

Como se concluye en el editorial acompañante, sólo porque el paciente haya tolerado un tratamiento prolongado no significa que sea un tratamiento adecuado. Una revisión cuidadosa y regular del tratamiento del paciente y la retirada de los medicamentos que ya no se consideran necesarios permitirá una prescripción más prudente (JAMA Intern Med 2013;173:524-25).

 

Categoría: Toxicidad
El ranelato de estroncio (Osseor, Protelos) se ha asociado a un incremento del riesgo de infarto de miocardio, según ha alertado la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS, 16 de abril).

Hace un año se alertaba del riesgo de tromboembolismo venoso y reacciones dermatológicas graves en pacientes tratados con ranelato de estroncio (noticia marzo 2012).

Aunque la Agencia europea ha anunciado que revisará la relación beneficio-riesgo del ranelato de estroncio, estos riesgos superan los posibles efectos beneficiosos en la osteoporosis en mujeres postmenopáusicas y en hombres con alto riesgo de fractura.

 

Categoría: Toxicidad
La administración de estatinas a dosis altas se asocia a un aumento de los ingresos por insuficiencia renal aguda, sobre todo durante los primeros 120 días de tratamiento, según un estudio observacional retrospectivo (BMJ 2013;346:f880).

A partir de bases de datos administrativas se evaluaron las tasas de ingreso por insuficiencia renal aguda en más de dos millones de pacientes que habían iniciado tratamiento con una estatina. Se consideró de alta potencia la rosuvastatina (10 mg o más), atorvastatina (20 mg o más) y simvastatina (40 mg o más); las demás dosis de estatinas fueron consideradas de baja potencia.

Entre los pacientes sin insuficiencia renal crónica, los tratados con estatinas de alta potencia tenían un 34% más riesgo de ser hospitalizados por insuficiencia renal aguda durante los primeros 120 días de tratamiento que los tratados con pautas de baja potencia. Los pacientes con enfermedad renal previa presentaron menos incremento del riesgo (aproximadamente un 10%) con dosis altas. Los autores calculan que por cada 1.700 pacientes sin enfermedad renal previa tratados con una estatina de alta potencia (en vez de una de baja potencia) durante 120 días se produciría un ingreso adicional por insuficiencia renal. Aunque este aumento de riesgo podría estar relacionado con un incremento del riesgo de rabdomiólisis, el mecanismo no es del todo conocido (BMJ 2013;346:f1531)

 

Categoría: Toxicidad
La FDA ha anunciado que está evaluando si los hipoglucemiantes que actúan sobre el sistema hormonal de las incretinas aumentan el riesgo de metaplasia pancreática (FDA, 14 marzo).

Tanto los análogos del GLP-1 (exenatida, liraglutida), como los inhibidores de la DPP-4 (sitagliptina, vildagiptina, saxagliptina, linagliptina) pueden ser causa de pancreatitis (Butll Groc 2010;23:9-12). En un estudio observacional reciente, el tratamiento con sitagliptina o exenatida se ha asociado al doble de riesgo de ingreso por pancreatitis aguda, en comparación con los tratados con hipoglucemiantes no basados en las incretinas (JAMA Intern Med 2013; 25 febrero).

A raíz de estos datos y la notificación de casos de pancreatitis grave, la agencia norteamericana ha iniciado la revisión de datos no publicados de toxicidad pancreática en muestras de tejido de pacientes con diabetes que murieron.

 

Categoría: Toxicidad
El uso de hipnosedantes no benzodiacepínicos (zolpidem, eszopiclona o zaleplona) aumenta el riesgo de fractura de cadera en personas de edad avanzada ingresadas en residencias, según un estudio reciente (JAMA Intern Med 2013; 4 marzo).

A partir de datos de Medicare, se evaluaron unas 1.700 personas con fractura de cadera ingresadas en residencias a las que se les había prescrito un hipnótico no benzodiacepínico durante los 149 días antes de la fractura. Para cada paciente, se comparó el uso de estos fármacos durante los 30 días antes de la fractura con el de dos períodos previos (60-89 y 120-149 días antes de la fractura). Se observó un aumento significativo del riesgo de fractura de cadera de un 66% durante los 30 días de tratamiento con un hipnótico no benzodiacepínico.

Según el editorial acompañante, es probable que tanto el insomnio como el uso de hipnóticos aumenten el riesgo de caídas y de fracturas. Por tanto, se debería no sólo minimizar el uso de hipnóticos, sino también implementar estrategias alternativas para prevenir y tratar los trastornos del sueño en los centros de atención a largo plazo (JAMA Intern Med 2013; 4 marzo).

En un estudio reciente se ha evaluado el posible impacto del uso de benzodiacepinas sobre la tasa de fracturas de cadera en cinco países europeos (Francia, Alemania, Italia, España y Reino Unido) y en Estados Unidos. La tasa de uso de benzodiacepinas en España fue la más alta; 22,3% de la población en un período de un año. El riesgo de fracturas de cadera asociadas al uso de benzodiacepinas fue de 1,8% en Alemania, 2% en el Reino Unido, 5,2% en Italia, 7,4% en Francia, 8% en Estados Unidos y 8,2% en España (Calcif Tissue Int 2012;91:24-31).

 

Categoría: Toxicidad
El uso de ondansetrón durante la gestación no se asocia a un aumento del riesgo de efectos adversos fetales, según los resultados de un estudio danés (NEJM 2013;368:814-23).

En un estudio retrospectivo de cohortes, el ondansetrón se había prescrito para la náusea y los vómitos en 1.970 de 608.385 gestaciones. En comparación con las mujeres no expuestas, las tratadas con ondansetrón no presentaron mayor riesgo de aborto espontáneo, de muerte fetal o de parto prematuro, ni de tener un neonato con bajo peso por la edad gestacional o con malformaciones congénitas mayores. Los riesgos de efectos adversos fetales fueron similares entre las mujeres tratadas con una sola dosis o con dosis múltiples.