Categoría: Toxicidad
En pacientes de edad avanzada con EPOC, el inicio de uso de anticolinérgicos y de estimulantes beta-adrenérgicos de larga duración se asocia a un aumento de riesgo cardiovascular similar, según los resultados de un estudio de casos y controles anidado (JAMA Intern Med 2013;20 mayo).

A partir de datos de registros canadienses, se incluyeron 191.000 pacientes con EPOC mayores de 65 años, un 28% de los cuales habían tenido un episodio cardiovascular. De éstos, casi 27.000 fueron emparejados con controles. Los nuevos usuarios de anticolinérgicos y de estimulantes beta de larga duración presentaron mayor riesgo de acontecimientos cardiovasculares, en comparación con los no usuarios (OR de 1,31 y 1,14, respectivamente), sin diferencias significativas entre ambos grupos de fármacos. El riesgo parecía más alto después de 2 a 3 semanas de iniciar el tratamiento. Los autores recomiendan una supervisión estrecha de los pacientes con EPOC que necesitan broncodilatadores de larga duración, independientemente del grupo de fármacos. Sin embargo, según el editorial acompañante, no se puede hacer una recomendación firma (JAMA Intern Med 2013;20 mayo).

 

Categoría: Toxicidad
Los hipnosedantes son ampliamente prescritos, sobre todo en personas de edad avanzada. Pueden producir pérdida de memoria, caídas, fracturas y accidentes de tráfico, fatiga durante el día, tolerancia y adicción. Los de acción más corta, como zolpidem o zopiclona, se han asociado a sonambulismo y comportamientos complejos durante el sueño.

A estos riesgos conocidos, se han añadido recientemente señales que indican un posible riesgo de demencia en personas de edad avanzada, de neumonía, e incluso de aumento de la mortalidad. En el último número del Butlletí Groc se revisan los resultados de nuevos estudios sobre los riesgos asociados.

Dado el elevado consumo de estos fármacos, los riesgos asociados pueden tener un impacto sanitario considerable.

 

Categoría: Toxicidad
Con el título “Nueve años después del Vioxx: los AINE son todavía motivo de preocupación” en el último artículo del NPS Direct se revisan las últimas novedades sobre el riesgo cardiovascular de los AINE y se recomienda:

  • Utilizar la mínima dosis eficaz, durante el menor tiempo posible.
  • Elegir el AINE con menor riesgo.
  • Tener especial precaución cuando se prescribe diclofenac.
  • Considerar los factores de riesgo cardiovascular antes de su prescripción.

 

Categoría: Eficacia
Los suplementos con ácidos grasos omega 3 no han mostrado reducir la morbididad cardiovascular en pacientes con múltiples factores de riesgo cardiovascular, según un ensayo clínico reciente (N Engl J Med 2013;368:1800-8).

En un ensayo clínico en pacientes con antecedente de infarto de miocardio los suplementos de 1 g al día de ácidos grasos omega 3 redujeron la mortalidad cardiovascular y la muerte súbita (Butll Groc 2005;18:13-14). Sin embargo, en otros ensayos de prevención secundaria no mostraron efecto beneficioso. En un metanálisis reciente de 20 ensayos clínicos, con casi 69.000 pacientes, los suplementos de ácidos grasos poliinsaturados omega 3 no redujeron la mortalidad, el infarto, ni el ictus, durante un seguimiento de 1 a 6 años (JAMA 2012;308:1024-33).

En este ensayo italiano, se incluyeron unos 12.500 pacientes con varios factores de riesgo cardiovascular o enfermedad arteriosclerótica (angina, ictus previo o enfermedad vascular periférica) pero sin infarto de miocardio. Fueron aleatorizados a recibir 1 g al día de ácidos grasos omega 3 o bien placebo. Después de un seguimiento medio de 5 años, la incidencia de la variable principal (muerte, infarto no mortal e ictus no mortal) fue similar en los dos grupos. Tampoco se observaron diferencias en las variables secundarias entre los dos grupos. Los autores concluyen que los suplementos de ácidos omega 3 no reducen la mortalidad de causa cardiovascular ni los ingresos por causas cardiovasculares.

 

Categoría: Toxicidad
La Agencia Europea del Medicamento (EMA) ha publicado una lista inicial de los medicamentos sometidos a planes especiales de farmacovigilancia (EMA, 25 de abril 2013).

Estos medicamentos incluirán un triángulo negro invertido en sus prospectos y fichas técnicas, junto con una breve explicación sobre el significado de este triángulo. El objetivo de este símbolo es promover la notificación de sospechas de reacciones adversas por parte de los profesionales sanitarios, porque el medicamento es nuevo (autorizado desde enero de 2011) o porque hay datos limitados sobre su seguridad.

 

Categoría: Toxicidad
El tolvaptán (Samsca) no se se debería utilizar durante más de 30 días ni en pacientes con hepatopatía previa, como cirrosis hepática, según ha alertado la FDA norteamericana).

El tolvaptán es un antagonista selectivo de los receptores de vasopresina V2 autorizado en Europa para el tratamiento de la hiponatremia secundaria al SIADH (noticia, marzo 2011). En ensayos clínicos en pacientes con enfermedad poliquística renal se ha observado un aumento del riesgo de toxicidad hepática. En caso de que aparezcan signos de toxicidad hepática, hay que suspender el tratamiento.

 

Categoría: Toxicidad
Varios fármacos pueden ser causa de hiperglucemia en pacientes no diabéticos, producir una diabetes o descompensar una diabetes existente, aunque pocas veces se piensa en ellos.

En el último número de Farmacovigilancia se revisan las hiperglucemias de causa farmacológica (Butll Farmacovigilància 2013;11:1-3). Los medicamentos implicados son sobre todo corticoides, antipsicóticos atípicos, antirretrovirales, antineoplásicos, algunos antihipertensivos, y contraceptivos orales, entre otros. Ante la aparición de una hiperglucemia, hay que valorar el papel de los fármacos que toma el paciente.

 

Categoría: Toxicidad
El uso de inhibidores de la bomba de protones (IBP) en personas de edad avanzada después del alta de hospitales de agudos se asocia a un aumento de la mortalidad, según los resultados de un estudio reciente (JAMA Intern Med 2013;173:518-23).

Se evaluó la relación entre el tratamiento con IBP y el riesgo de muerte o de la variable combinada de muerte o reingreso en 491 pacientes de 65 años o mayores dados de alta de hospitales de agudos. El uso de IBP, sobre todo a dosis altas, se asoció a un aumento de la mortalidad, pero no de la variable combinada. Los autores concluyen que se debe ser prudente en el uso de estos fármacos, sobre todo en personas de edad avanzada, y considerar los efectos beneficiosos y los riesgos del tratamiento prolongado con IBP.

Como se concluye en el editorial acompañante, sólo porque el paciente haya tolerado un tratamiento prolongado no significa que sea un tratamiento adecuado. Una revisión cuidadosa y regular del tratamiento del paciente y la retirada de los medicamentos que ya no se consideran necesarios permitirá una prescripción más prudente (JAMA Intern Med 2013;173:524-25).

 

Categoría: Toxicidad
El ranelato de estroncio (Osseor, Protelos) se ha asociado a un incremento del riesgo de infarto de miocardio, según ha alertado la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS, 16 de abril).

Hace un año se alertaba del riesgo de tromboembolismo venoso y reacciones dermatológicas graves en pacientes tratados con ranelato de estroncio (noticia marzo 2012).

Aunque la Agencia europea ha anunciado que revisará la relación beneficio-riesgo del ranelato de estroncio, estos riesgos superan los posibles efectos beneficiosos en la osteoporosis en mujeres postmenopáusicas y en hombres con alto riesgo de fractura.

 

Categoría: Otras
Con este título, en el número de abril del Australian Prescriber, se revisa la historia de la metformina y se reflexiona sobre cómo la preocupación por sus efectos adversos retrasó que se convirtiera en un fármaco de primera línea para el tratamiento de la diabetes de tipo 2 (Aust Prescr 2013;36:38-9).

En el mismo número del boletín, se hace eco del polémico libro “Bad Pharma: How drug companies mislead doctors and harm patients”, en el que el autor, entre otras cuestiones, resalta la importancia del sesgo de publicación y analiza las prácticas de comercialización de los medicamentos (Aust Prescr 2013;36:55).