Archivos

Usted está viendo actualmente el archivo April 2018
Categoría: Toxicidad
Los fármacos anticolinérgicos se asocian a un mayor riesgo de demencia en personas de edad avanzada, hasta 20 años después de la exposición, según los resultados de un estudio de casos y controles (BMJ 2018;361:k1315).

En las personas de edad avanzada, los fármacos con actividad anticolinérgica se deben de utilizar con mucha precaución, porque pueden precipitar o agravar episodios de confusión. Por otra parte, la exposición crónica continuada a estos fármacos puede aumentar la incidencia de demencia y de enfermedad de Alzheimer (Butll Groc 2015;28:1-4).

A partir de la base de datos GPRD del Reino Unido, se emparejó a más de 40.000 adultos mayores con un diagnóstico de demencia con 283.933 controles sin demencia. Durante los 4-20 años antes del diagnóstico de demencia, un 35% de los casos y un 30% de los controles recibieron un fármaco con una elevada carga anticolinérgica cognitiva, como la amitriptilina o la paroxetina. Se observó que una elevada exposición a fármacos anticolinérgicos se asocia a un aumento del riesgo de demencia, sobre todo los antidepresivos, los antiespasmódicos urinarios y los fármacos para la enfermedad de Parkinson.

Según el editorial acompañante, en general se recomienda evitar los fármacos anticolinérgicos en personas de edad avanzada, y considerar medidas no farmacológicas o alternativas farmacológicas a los fármacos con más carga anticolinérgica (BMJ 2018;361:k1722).

 

Categoría: Toxicidad
Los resultados de un estudio reciente confirman que el ácido valproico a dosis altas es el que se asocia a un mayor riesgo de malformaciones congénitas (Lancet Neurol 2018; 18 de abril).

A partir del registro internacional EURAP se evaluaron 7.355 gestaciones expuestas a los ocho antiepilépticos más utilizados en monoterapia. Se observó que las gestantes tratadas con dosis altas de ácido valproico (>1.450 mg al día) tenían el riesgo más alto de malformaciones congénitas mayores (25%), mientras que dosis bajas de lamotrigina (≤ 325 mg al día) se asociaban al riesgo más bajo (2,5%). En general, los riesgos asociados a lamotrigina, levetiracetam y oxcarbacepina eran similares a los de los niños no expuestos. No obstante, los pocos embarazos expuestos a otros nuevos antiepilépticos no permiten aportar datos. Además, tampoco da información sobre los efectos entre los diferentes antiepilépticos en el desarrollo neurológico de los niños de madres tratadas con antiepilépticos durante la gestación (Lancet Neurol 2018; 18 de abril).

 

Categoría: Toxicidad
Numerosos medicamentos pueden causar o agravar una neuropatía periférica. En el último número del Butlletí de Farmacovigilància de Catalunya se revisan los principales fármacos implicados en esta patología. Los quimioterápicos antineoplásicos, los antiinfecciosos y los inmunosupresores constituyen los principales grupos implicados. Es importante considerar el riesgo en pacientes con otros factores de riesgo de neuropatía, como la diabetes o el consumo de alcohol, evitar asociar medicamentos que pueden inducirla e informar al paciente. La detección precoz y la modificación de la pauta de tratamiento son factores importantes para reducir la incidencia y la gravedad de la neuropatía.

También se informa de las actuaciones recientes en relación con las alertas de seguridad del ácido valproico durante la gestación, por parte de la administración sanitaria.

 

Categoría: Toxicidad
En pacientes con diabetes tipo 2, el uso de inhibidores de la dipeptidilpeptidasa-4 (DPP-4) o gliptinas se asocia a un aumento del riesgo de enfermedad inflamatoria intestinal, según los resultados de un estudio observacional (BMJ 2018;360:k872).

A partir de la base de datos de atención primaria británica GPRD, se evaluó a 141.170 adultos que habían iniciado tratamiento con un hipoglucemiante no insulínico desde el 2007. Durante el seguimiento, la incidencia de enfermedad inflamatoria intestinal en los tratados con una gliptina fue de 53 por 100.000 años-persona, frente a 35 por 100.000 con otro hipoglucemiante. El riesgo alcanzaba un pico a los 3-4 años de uso, y éste parecía limitado a la colitis ulcerosa. Los autores calculan que se debería tratar a 2.291 pacientes durante 2 años (o 1.177 durante 4 años) para que se produjera un caso de enfermedad inflamatoria intestinal.

Aunque el riesgo absoluto es bajo y se deberían confirmar estos hallazgos con otros estudios, se debería tener en cuenta este riesgo, sobre todo en personas con antecedentes de enfermedades autoinmunes.