Archivos

Usted está viendo actualmente el archivo February 2016
Categoría: Eficacia
Suspender el ácido acetilsalicílico (AAS) antes de cirugía de revascularización coronaria no ha mostrado ningún efecto en los pacientes de alto riesgo, según los resultados de un ensayo clínico (N Engl J Med 2016;374:728-37).

La mayoría de pacientes con cardiopatía isquémica reciben AAS para la prevención primaria o secundaria del infarto de miocardio, el ictus y de la mortalidad. Dada la falta de datos, existe controversia sobre si hay que suspender el AAS antes de una revascularización coronaria. Con el fin de evaluar esta cuestión, se aleatorizó a 2.100 pacientes programados para cirugía de revascularización coronaria y que tenían riesgo de complicaciones a causa de la edad o la comorbididad a recibir AAS (100 mg) en el preoperatorio o bien placebo.

La incidencia de la variable principal (una combinada de muerte y complicaciones trombóticas durante los 30 días de la cirugía) no difirió de manera significativa entre el grupo tratado con AAS y el de placebo (19% i 20%, respectivamente). Tampoco se observaron diferencias significativas entre los dos grupos en la hemorragia o el infarto de miocardio postoperatorio.

Los autores concluyen que suspender el AAS antes de una cirugía de revascularización coronaria no aporta un efecto beneficioso ni perjudicial en este estudio, y continuar la medicación podría ser la opción más prudente.

 

Categoría: Toxicidad
El uso de IBP en personas de edad avanzada puede aumentar el riesgo de demencia, según los resultados de un estudio observacional reciente (JAMA Neurol 2016; 15 febrero).

En un estudio alemán con 2.911 personas de edad avanzada, el uso de IBP se asoció a un aumento del riesgo de demencia (Eur Arch Psychiatry Clin Neurosci. 2015;265:419-428).

A partir de los datos de una gran compañía de seguros de salud, se evaluaron aproximadamente 74.000 adultos de 75 años o mayores sin demencia en 2004. En 2011, cerca de un 40% fueron diagnosticados de demencia. En general, un 4% de los participantes tomaban un IBP de manera regular durante por lo menos un período de 12 a 18 meses. Tras ajustar por factores de confusión, como la edad, la polimedicación, el ictus y la depresión, el uso de IBP se asoció a un aumento de un 44% del riesgo de demencia.

Se ha sugerido que los IBP pueden cruzar la barrera hematoencefálica y alterar los niveles enzimáticos cerebrales. Sin embargo, estos hallazgos deberían ser confirmados en estudios de casos y controles bien diseñados o en ensayos clínicos (JAMA Neurol 2016; 15 febrero). Dada la elevada prevalencia de uso de estos fármacos a largo plazo en personas de edad avanzada, un pequeño aumento del riesgo podría tener un fuerte impacto.

 

Categoría: Mercado
La aprobación de los nuevos medicamentos es un proceso complejo y a veces controvertido. La aprobación acelerada de los nuevos medicamentos puede ser perjudicial y se ha asociado a más advertencias de seguridad que con el proceso regulador habitual. En el último número del Australian Prescriber se comenta esta cuestión (Aust Prescr 2016;39:2-3).

Los casos de fármacos retirados, como el rofecoxib o el ponatinib, ilustran ejemplos en que la información inadecuada en el momento del registro rápido se ha seguido de reacciones adversas significativas y la retirada del mercado. Otros problemas no detectados en el momento de la aprobación, habitualmente a causa del número reducido de pacientes y el uso a corto plazo, son la bradicardia grave con la combinación de sofosbuvir y amiodarona, la hepatotoxicidad por troglitazona o las reacciones graves por alosetrón. Además, el uso de variables subrogadas (en vez de resultados clínicos reales) en el proceso de revisión rápida es a menudo insuficiente para una evaluación segura. Una consideración más lenta y más completa de los acontecimientos adversos en los ensayos bien realizados podría denegar temporalmente a algunos pacientes un tratamiento eficaz, pero salvar las vidas de muchos más.