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Categoría: Toxicidad
El uso de inhibidores de la bomba de protones (IBP) se asocia a un aumento del riesgo de enfermedad renal crónica, según los resultados de un estudio observacional (JAMA Intern Med 2016; 11 enero).

En algunos estudios se han descrito casos de nefritis intersticial en pacientes tratados con IBP. Con el fin de evaluar si la exposición a IBP se asocia a enfermedad renal crónica, se analizaron los datos de dos estudios. En el primero, entre 10.482 participantes sin enfermedad renal, los expuestos a IBP tenían más riesgo de enfermedad renal crónica (HR=1,50 en el análisis ajustado). En el segundo estudio, una cohorte administrativa de más de 248.000 pacientes, se observaron resultados similares (HR=1,24). Dados estos hallazgos, los autores concluyen que se debería evaluar si limitar el uso de IBP reduce la incidencia de enfermedad renal crónica.

Este riesgo se añade a los ya descritos de los IBP, como fracturas, hipomagnesemia, infección por Clostridium difficile y neumonía, así como la posible interacción con el clopidogrel. Según el editorial acompañante, sería recomendable vigilar la función renal y las concentraciones de magnesio en pacientes tratados con IBP, considerar los antihistamínicos H2 como posibles alternativas en pacientes con factores de riesgo de los efectos adversos citados, y no utilizar los IBP en caso de síntomas inespecíficos de acidez (JAMA Intern Med 2016; 11 enero).

 

Categoría: Toxicidad
El uso de contraceptivos orales justo antes o durante la gestación no parece asociarse a un aumento de riesgo de malformaciones congénitas mayores, según los resultados de un estudio observacional (BMJ 2016; 6 enero).

A partir de registros daneses de salud, se estudió a más de 880.000 nacidos vivos entre 1997 y 2011. Casi un 70% de las madres dejaron los contraceptivos orales más de 3 meses antes de la gestación, un 21% nunca había tomado contraceptivos, un 8% había tomado contraceptivos hasta 0 a 3 meses antes de la gestación, y un 1% los había tomado al principio de la gestación. La prevalencia de defectos congénitos fue similar en todos los grupos (un 25 por 1.000 nacimientos). Algunos datos sugieren que un 9% de las mujeres quedan embarazadas durante el primer año de uso de contraceptivos orales. Estos hallazgos, según los autores, podrían ofrecer tranquilidad a estas mujeres y a las que se quedan embarazadas poco después de la interrupción del contraceptivo oral.