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Categoría: Eficacia
La trombólisis dirigida por catéter (TDC), añadida al tratamiento anticoagulante en algunos pacientes con trombosis venosa profunda (TVP), no ofrece ningún efecto beneficioso adicional y se asocia a riesgos importantes, según los resultados de un estudio observacional (JAMA Intern Med 2014; 21 julio).

Los datos sobre la eficacia de la TDC son controvertidas, a causa de la preocupación sobre su seguridad y complexidad, y así lo reflejan las guías.

Se analizaron los datos de más de 90.000 pacientes ingresados por TVP, 3.649 de los cuales (4%) habían recibido TDC junto con anticoagulación. No se observaron diferencias significativas en la mortalidad hospitalaria entre los pacientes con TDC y los controles apareados que recibieron sólo anticoagulación. Los pacientes tratados con TDC, sin embargo, presentaron unas tasas más elevadas de TEP (18% vs 11%), hemorragia intracraneal (0,9% vs 0,3%) y colocación de filtro de vena cava (35% vs 16%). La estancia media en el hospital y los costes también fueron más elevados en el grupo de TDC. Los autores consideran que se necesitan ensayos clínicos para evaluar el efecto de la TDC sobre la mortalidad o el síndrome posttrombótico.

 

Categoría: Mercado
Así se titula un artículo de análisis y reflexión sobre la prevención de la diabetes y los riesgos del sobrediagnóstico y su tratamiento (BMJ 2014;349:g4485).

Aunque el concepto de prevención farmacológica de la diabetes en personas con alteración de la tolerancia a la glucosa es atractivo para laboratorios, no hay pruebas de un efecto beneficioso a largo plazo y se puede asociar a riesgos. Según los resultados del estudio DREAM, por ejemplo, el tratamiento con rosiglitazona durante 3 años retrasaba el desarrollo de diabetes en 14 de cada 100 personas. Esto significa que 86 de cada 100 personas sanas que no desarrollarían diabetes en tres años tomarían un fármaco que causa insuficiencia cardíaca y fracturas y puede aumentar el riesgo cardiovascular (Lancet 2006;368:1096-105).

La prediabetes se podría definir como un factor de riesgo de desarrollar otro factor de riesgo; un diagnóstico de prediabetes no significa que progresará a diabetes. Como se concluye en el artículo, “en lugar de convertir a las personas sanas en pacientes con prediabetes, debemos utilizar los recursos disponibles para cambiar la alimentación, la educación, la salud, y las políticas económicas que han dado lugar a esta epidemia”.

 

Categoría: Eficacia
En mujeres premenopáusicas con cáncer de mama precoz y receptores estrogénicos positivos, el tratamiento adyuvante con exemestano reduce más la recurrencia que con tamoxifeno, según los resultados de un análisis combinado de dos estudios (NEJM 2014;371:107-18).

En los ensayos TEXT y SOFT casi 4.700 mujeres premenopáusicas con cáncer de mama precoz y receptores hormonales positivos fueron aleatorizadas a recibir exemestano o bien tamoxifeno, junto con supresión ovárica ambos grupos. Después de 5 años, la supervivencia libre de enfermedad fue más elevada en el grupo de exemestano (91,1%) que en las tratadas con tamoxifeno (87,3%).

Según el editorial acompañante, en mujeres premenopáusicas con cáncer de mama de alto riesgo que requieren quimioterapia, la supresión ovárica junto con exemestano durante 5 años puede ser una nueva opción de tratamiento para reducir el riesgo de recurrencia (NEJM 2014;371:175-6).

 

Categoría: Toxicidad
En pacientes con insuficiencia cardíaca previa, el uso de sitagliptina parece asociarse a un aumento del riesgo de ingreso por insuficiencia cardíaca, según los resultados de un estudio observacional (JCHF 2014; julio).

En febrero pasado la FDA alertó de un posible riesgo de insuficiencia cardíaca en pacientes tratados con saxagliptina.

En un estudio de cohortes de base poblacional se analizaron los datos de más de 7.600 pacientes con diabetes e insuficiencia cardíaca. Los pacientes tratados con sitagliptina no tenían más riesgo de presentar un acontecimiento cardiovascular (muerte o ingreso por todas las causas) que los no tratados. Sin embargo, el riesgo de ingreso por insuficiencia cardíaca era más elevado entre los tratados (12,5%) que en los no tratados (9%).

Los autores consideran estos hallazgos clínicamente relevantes y podrían tener un impacto en la elección del tratamiento para los pacientes con insuficiencia cardíaca y diabetes. Según el editorial acompañante, los resultados se suman a los datos limitados, pero crecientes, que sugieren que el grupo de los inhibidores de la DPP-4, y posiblemente los antidiabéticos en general, pueden aumentar el riesgo de insuficiencia cardíaca. No obstante, el aumento del riesgo, en términos absolutos, parece pequeño (JCHF 2014; julio).