El uso de metoclopramida durante la gestación no se asocia a un aumento del riesgo de malformaciones congénitas, según los resultados de un estudio a partir de un registro danés (JAMA 2013;310:1601-11).

A partir de una cohorte de 1.222.503 gestantes, entre 28.486 mujeres expuestas a metoclopramida durante el primer trimestre, 721 tuvieron un recién nacido con una malformación congénita mayor (25,3 casos por 1.000 nacidos) frente a 26,6 por 1.000 nacidos entre las no expuestas. No se observó asociación significativa entre el uso de metoclopramida y las malformaciones en general, ni con 20 categorías de malformaciones específicas (como defectos del tubo neural, transposición de grandes arterias o fisura palatina, entre otras). El uso de metoclopramida tampoco se asoció a un aumento del riesgo de aborto espontáneo ni de muerte fetal.