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Categoría: Eficacia
En personas de alto riesgo cardiovascular una dieta mediterránea reduce los acontecimientos cardiovasculares graves, en comparación con una dieta baja en grasas, según los resultados de un estudio español del que se han hecho eco los medios de comunicación (NEJM 2013; 25 febrero).

En el ensayo clínico PREDIMED, 7.447 personas de alto riesgo cardiovascular fueron aleatorizados a una dieta mediterránea complementada con aceite de oliva virgen (un litro por semana), una dieta mediterránea complementada con frutos secos (30 g al día), o una dieta baja en grasas. Los participantes recibieron consejo de los dietistas sobre cómo seguir la dieta, y el cumplimiento fue bueno en los tres grupos. Después de un seguimiento medio de 4,8 años, la incidencia de la variable principal combinada de infarto de miocardio, ictus o mortalidad cardiovascular fue un 30% menor en los dos grupos de dieta mediterránea, en comparación con el grupo control. De los componentes de la variable principal, sólo la diferencia en el riesgo de ictus alcanzó la significación estadística.

Según los autores, estos resultados apoyan los efectos beneficiosos de la dieta mediterránea para la prevención primaria de la enfermedad cardiovascular.

 

Categoría: Toxicidad
En el último número del Drug Safety Update se alerta sobre un aumento del riesgo de fracturas femorales atípicas en pacientes con osteoporosis postmenopáusica en tratamiento prolongado con denosumab (Prolia).

A finales de año en Suiza el laboratorio fabricante informó en una carta dirigida a los médicos (Noticia diciembre 2012). En un estudio de extensión del ensayo FREEDOM se notificaron dos casos confirmados de fractura atípica en pacientes tratados con denosumab 60 mg durante 2,5 años o más. Se estima una incidencia de 1 a 10 por 10.000 pacientes tratados. No se puede descartar un riesgo de fractura atípica en pacientes tratados con denosumab 120 mg (Xgeva). Se recomienda informar a los pacientes y suspender el tratamiento en caso de sospecha de fractura atípica.

 

18/02/2013: Sobre el pián

Categoría: Eficacia
El pián es una infección causada por el Treponema pallidum pertenue, una bacteria similar al agente causal de la sífilis, y se transmite por contacto a través de la piel en las regiones tropicales húmedas. El pián causa desfiguración y lesiones a veces dolorosas de la piel y los huesos. Las manifestaciones clínicas se pueden dividir en tres etapas, pero, a diferencia de la sífilis, no se transmite de madre a hijo. Una campaña masiva para erradicar el pián durante los años cincuenta y sesenta con un tratamiento con penicilina redujo el número de casos en el mundo, pero en los últimos años en África, Asia y el Pacífico occidental ha reaparecido. En 2012, los resultados de un ensayo clínico mostraron que una dosis oral de azitromicina era tan eficaz como la penicilina intramuscular para el tratamiento de la enfermedad (Lancet 2012;379:342-47), y la OMS puso en marcha una nueva iniciativa para erradicar el pián para el 2020.

En el último número del Lancet se revisa esta enfermedad (Lancet 2013; 13 de febrero).

 

Categoría: Eficacia
El rivaroxabán se ha mostrado no inferior a la enoxaparina para prevenir la enfermedad tromboembólica venosa (ETEV) en pacientes médicos ingresados con una enfermedad aguda, pero aumenta el riesgo de hemorragia, según los resultados del estudio Magellan (NEJM 2013;368:513-23).

Se aleatorizó a 8.101 pacientes ingresados con una enfermedad médica aguda y con movilidad limitada a recibir enoxaparina (40 mg al día por vía subcutánea) durante 10 días más un placebo oral 35 días, o bien rivaroxabán (10 mg al día por vía oral) durante 35 días más un placebo subcutáneo. Después de 10 días de tratamiento, la tasa de la variable principal combinada (TVP proximal asintomática, TVP proximal o distal sintomática, TEP sintomático, o muerte por ETEV) fue similar entre los tratados con rivaroxabán (2,7%) y los tratados con enoxaparina (2,7%). La incidencia de hemorragia a los 10 días fue superior con rivaroxabán (2,8%) que con enoxaparina (1,2%). A los 35 días, la incidencia de la variable principal fue menor en el grupo tratado con rivaroxabán (4,4%) que en el grupo de enoxaparina (5,7%), pero la tasa de hemorragia grave o clínicamente relevante fue más frecuente con rivaroxabán (4,1%) que con enoxaparina (1,7%).