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Categoría: Eficacia
Los efectos beneficiosos del ácido acetilsalicílico (AAS) después del diagnóstico de cáncer colorectal puede depender de mutaciones en el gen PIK3CA, según un estudio reciente (NEJM 2012;367:1596-606).

Se evaluaron los datos de 964 pacientes con cáncer de colon o de recto procedentes de dos estudios de cohortes (el Nurses’ Health Study y el estudio de seguimiento Health Professionals), con información sobre el uso de AAS tras el diagnóstico y la presencia de mutaciones del PIK3CA. Un 17% presentaban tumores con mutación del PIK3CA. Durante unos 12 años de seguimiento, un 41% de los pacientes murieron. Entre los pacientes con mutaciones del PIK3CA, el uso de AAS se asoció a una reducción de un 82% de la mortalidad por cáncer colorectal y de un 46% de la mortalidad por todas las causas, en comparación con los no usuarios. Entre los pacientes sin mutaciones, el AAS no mostró efecto sobre la supervivencia. Aunque se necesitan más estudios para confirmar estos hallazgos, la mutación del PIK3CA podría ser un biomarcador útil para el tratamiento adyuvante del cáncer colorectal (NEJM 2012;367:1650-51).

 

Categoría: Eficacia
Se ha anunciado la detención precoz de un estudio sobre una intervención intensiva para modificar estilos de vida en pacientes diabéticos porque la pérdida de peso no se acompaña de una reducción del riesgo cardiovascular, según una noticia del National Institutes of Health (NIH News, 19 de octubre).

En el ensayo clínico Look AHEAD, 5.145 pacientes diabéticos obesos o con sobrepeso fueron aleatorizados a una dieta y ejercicio intensivos o bien a educación general de la diabetes. Aunque los pacientes del grupo de intervención intensiva perdieron más peso que los controles (un 5% frente a un 1% del peso inicial), no se asoció a una reducción de los acontecimientos cardiovasculares tras 11 años de seguimiento. Sin embargo, la mortalidad cardiovascular fue baja en los dos grupos y la intervención se asoció a otros efectos beneficiosos, como menos apnea del sueño, menos necesidad de tratamiento hipoglucemiante, más movilidad física y mejor calidad de vida.

 

Categoría: Eficacia
Los inhibidores de las prostaglandinas y los bloqueadores de los canales de calcio se han mostrado más eficaces que otros tocolíticos para retrasar el parto y mejorar los resultados fetales y maternos, aunque ningún tocolítico ha mostrado reducir la morbimortalidad neonatal, según los resultados de una revisión sistemática ( BMJ 2012;345:e6226).

Para el tratamiento tocolítico con el fin de retrasar el parto pretérmino se han evaluado varios fármacos, como estimulantes beta-adrenérgicos (ritodrina), sulfato de magnesio, inhibidores de las prostaglandinas (indometacina), bloqueadores de los canales de calcio (nifedipina), o bloqueadores de los receptores de la oxitocina (atosibán), entre otros. En este metanálisis se incluyeron 95 ensayos clínicos sobre tratamiento tocolítico en mujeres con riesgo de parto prematuro. En comparación con placebo, la probabilidad de retrasar el parto 48 horas fue más alta con los inhibidores de las prostaglandinas (OR=5,39), seguido de sulfato de magnesio, bloqueadores de los canales de calcio, estimulantes beta-adrenérgicos, y atosibán. Ningún tipo de tocolítico fue más eficaz que placebo para reducir el síndrome de dificultad respiratoria neonatal ni la mortalidad neonatal. En comparación con placebo, los efectos adversos que requirieron un cambio de medicación fueron más frecuentes con los estimulantes beta-adrenérgicos (OR=22,68), el sulfato de magnesio (OR=8,15) y los bloqueadores de los canales de calcio (OR=3,80).

 

Categoría: Otras
Para los padres, la información que reciben sobre las sospechas de reacciones adversas que presentan sus hijos es muy pobre, según un estudio reciente (PLoS ONE 2012;7(10): e46022).

Investigadores del Reino Unido entrevistaron a los padres de 44 niños que habían presentado reacciones adversas a medicamentos. Se incluyeron tanto niños hospitalizados como no ingresados. Entre los fármacos implicados, hay que destacar agentes citotóxicos, analgésicos opiáceos, antibióticos y antiepilépticos.

En general, los padres expresaron una falta de comunicación sobre los posibles riesgos de los medicamentos y sobre su relevancia clínica. Así por ejemplo, la información sobre un posible riesgo se dio en momentos inoportunos, como antes de ser intervenido el niño, o bien no se dio ninguna información. Sólo en los casos de los niños tratados con fármacos antineoplásicos, los padres expresaron que habían recibido una información clara y completa.

 

Categoría: Toxicidad
El tratamiento prolongado con rosiglitazona o pioglitazona se asocia a un aumento del riesgo de cáncer de vejiga, según los resultados de un estudi retrospectivo (J Natl cancer Inst 2012;104:1411-21).

En varios estudios, la pioglitazona se ha asociado a un aumento del riesgo de neoplasias de vejiga (Noticia Julio 2012). En un estudio retrospectivo a partir de una base de datos inglesa se comparó la incidencia de cáncer de vejiga en 18.000 usuarios de glitazonas (pioglitazona y rosiglitazona) y 41.000 usuarios de sulfonilureas. El seguimiento medio fue de 3 años, pero en un 25% éste fue de más de 5 años. En conjunto, se diagnosticaron 197 neoplasias de vejiga (un caso por 300 pacientes). Tras ajustar por posibles factores de confusión, el riesgo de cáncer de vejiga fue significativamente más elevado después de 5 años de uso de gitazonas (HR de 3,42 en los tratados durante 5 años, en comparación con los tratados durante menos de un año). Además, el tratamiento durante 5 años o más con glitazonas se asoció a una incidencia más elevada de cáncer de vejiga que en los tratados durante 5 años o más con una sulfonilurea (HR de 2,53); con duraciones más cortas de tratamiento, la incidencia era similar entre el grupo de glitazonas y el de sulfonilureas. Los riesgos asociados a la pioglitazona y a la rosiglitazona fueron similares.

Aunque el riesgo de cáncer de vejiga asociado a las glitazonas procede sobre todo de estudios observacionales, un nuevo estudio confirma estos hallazgos. El mecanismo no es conocido del todo, pero se ha sugerido que los agonistas del PPAR- (el receptor de les glitazonas), podrían alterar la diferenciación y la profliferación celular. Dados este y otros efectos adversos, las glitazonas no se consideran de elección para el tratamiento de la diabetes.

 

Categoría: Toxicidad
El uso de benzodiacepinas se asocia a un aumento del riesgo de demencia, según un estudio francés (BMJ 2012;345:e6231).

En un estudio prospectivo de base poblacional se incluyeron 1.063 personas de edad avanzada sin demencia que viven en la comunidad, un 9% de las cuales eran consideradas nuevas usuarias de benzodiacepinas, es decir, que habían iniciado el tratamiento al menos el tercer año de seguimiento.

Durante los 15 años siguientes, se diagnosticaron 253 casos incidentes de demencia. El diagnóstico de demencia fue más frecuente entre los nuevos tratados con benzodiacepinas (32%) que entre los no usuarios (23%). Tras ajustar por factores de confusión, como la edad, diabetes y depresión, los nuevos usuarios de benzodiacepinas tenían un 60% más de riesgo de demencia. En un análisis complementario de casos y controles se observó un riesgo similar. Los autores concluyen que dados los posibles efectos adversos de las benzodiacepinas en la población general, se debería advertir contra su amplio uso indiscriminado. Además, el uso de benzodiacepinas no necesariamente es un marcador de otras condiciones relacionadas con la demencia, como la ansiedad.