En estos momentos en los que se plantea la necesidad de una reflexión colectiva sobre el futuro del sistema nacional de salud, hemos considerado necesario hacer una reflexión sobre la necesidad de una prescripción “con sentido común”. En el último Butlletí Groc defendemos que la selección de medicamentos no es un ejercicio de austeridad sino de inteligencia clínica, y nos preguntamos si un uso más saludable y prudente de los medicamentos puede producir ahorros sin afectar la calidad de la asistencia.

Algunos mensajes claves del butlletí incluyen:

  • Un elemento clave es el apoyo institucional a la selección de los medicamentos que reúnan las mejores garantías de efectividad, seguridad y eficiencia. La constitución de Comités Farmacoterapéuticos permite canalizar el apoyo técnico a los médicos, tanto de atención primaria como de hospital, así como garantizar su participación en la toma de decisiones institucionales.
  • Los precios de los nuevos medicamentos y su financiación a cargo del SNS deberían tener relación con su valor terapéutico.
  • La promoción comercial en los centros del sistema de salud tendría que estar prohibida. La formación continuada debería desarrollarse al margen de la industria farmacéutica.
  • El SNS debería contar con un sistema propio de información sobre medicamentos y terapéutica. El conjunto del SNS y cada uno de sus centros deberían comprobar y evaluar de manera continuada y sistemática los resultados obtenidos con los medicamentos, en términos de efectos beneficiosos y efectos indeseados.

El éxito de la Iniciativa para una Prescripción Prudente es una buena noticia. Todas estas consideraciones nos hacen pensar que hay muchas posibilidades de mejora, y la actitud colectiva nos debe dar la oportunidad para defender y aplicar estos principios.