En personas de edad avanzada , el tratamiento con antidepresivos ISRS u otros, como trazodona, mirtazapina o venlafaxina, se asocia a más riesgo de efectos adversos que con antidepresivos tricíclicos, según los resultados de un estudio observacional (BMJ 2011;343:d4551).

En un estudio de cohortes de base poblacional se evaluaron los efectos de los antidepresivos en 60.706 pacientes de 65 años o mayores diagnosticados de un primer episodio de depresión, un 89% de ellos habían recibido al menos un antidepresivo durante el seguimiento. Todos los grupos de antidepresivos se asociaron a más riesgo de efectos adversos, pero hubo diferencias importantes en el tipo y la frecuencia de los efectos graves según los grupos terapéuticos. Los ISRS se asociaron a un aumento del riesgo de caídas (HR=1,66; IC95% 1,58-1,73) y de hiponatremia (HR=1,52; IC95% 1,33-1,75). Otros antidepresivos como la trazodona, la mirtazapina y la venlafaxina se relacionaron con un aumento de la mortalidad por todas las causas y de acontecimientos potencialmente graves, como intento de suicidio, autolesión o TIA. En cambio, un antidepresivo tricíclico a dosis bajas no se asoció a un riesgo más alto de efectos adversos. A pesar de las limitaciones de los estudios observacionales, estos hallazgos pueden tener implicaciones para una prescripción más informada y una vigilancia más cuidadosa.

En el editorial acompañante se resalta la elevada tasa de prescripción (89%), y se concluye que los antidepresivos no se deberían recomendar como tratamientos de primera línea para trastornos depresivos menos graves, sobre todo en pacientes de edad avanzada (BMJ 2011;343:d4660). En los pacientes tratados, es necesaria una vigilancia de los efectos adversos, sobre todo durante el primer mes de tratamiento, y en todos se debería acompañar de un apoyo psicológico.