La Agencia Española de Medicamentos ha alertado de casos graves de sobredosificación accidental con colchicina (Colchicine Houde, Colchimax) por una posible confusión en la interpretación de la posología. Con el objetivo de prevenir nuevos casos, informa sobre los factores de riesgo, las interacciones farmacológicas y los síntomas de sobredosificación.

Las manifestaciones iniciales de la sobredosificación por colchicina, que se pueden presentar durante las primeras 24 h tras la ingesta, incluyen náusea, vómitos, dolor abdominal y diarrea. La diarrea puede ser abundante y provocar alteraciones electrolíticas y shock hipovolémico. Otras manifestaciones, como confusión, arritmias cardíacas, insuficiencia renal o hepática, dificultad respiratoria, hiperpirexia y depresión medular pueden aparecer hasta una semana después. En casos graves estos síntomas progresan a insuficiencia multiorgánica, aplasia medular, convulsiones, coma, rabdomiólisis y coagulación intravascular diseminada. Los pacientes de edad avanzada o con insuficiencia renal o hepática tienen más riesgo de toxicidad grave con colchicina (Lancet 2010;375:318-28). Se desaconseja su uso concomitante con inhibidores del CYP3A4 o de la glicoproteína P, como macrólidos, antifúngicos imidazólicos, ciclosporina, antirretrovirales, verapamil o diltiacem, porque puede aumentar la toxicidad.

Aunque su toxicidad es bien conocida, la notificación de reacciones adversas graves ha motivado que diferentes agencias reguladoras alertaran de sus riesgos. En 2008 la agencia australiana recordó el riesgo de reacciones graves y de interacciones tras revisar las notificaciones (Aust Adv Drug Reactions Bull 2008;27:18). En cuatro casos de toxicidad grave, tres de los cuales mortales, los pacientes habían recibido claritromicina de forma concomitante. En julio de 2009, la FDA informó de 169 casos de reacciones adversas mortales en relación con el uso de colchicina, y en noviembre de 2009 la agencia británica revisó el riesgo de sobredosificación grave y mortal con colchicina (Drug Safety Update 2009;3:5-6).

A pesar de la falta de ensayos, la preocupación por la toxicidad de la colchicina condicionó que diferentes guías recomendaran dosis más bajas y con intervalos más largos de administración en el ataque de gota. Los resultados de un ensayo clínico reciente han mostrado que el tratamiento a dosis bajas (1,2 mg iniciales, seguidos de 0,6 mg una hora después –dosis total de 1,8 mg-) es tan eficaz como el tradicional con dosis altas (1,2 mg iniciales, seguidos de 0,6 mg cada hora durante 6 h –dosis total de 4,8 mg-), y los efectos adversos digestivos son menos frecuentes en los pacientes tratados con dosis bajas (Arthritis Rheum 2010;62:1060-8). Estas dosis más bajas han sido las aprobadas por la FDA. En Australia las dosis recomendadas de colchicina en el ataque de gota son de 1 mg seguido de 0,5 mg una hora después (dosis máxima de 1,5 mg por curso de tratamiento) y se recomienda no repetir el tratamiento hasta al menos tres días después.

Los problemas de toxicidad de la colchicina y los nuevos datos sobre su eficacia a dosis más bajas en la crisis aguda de gota ponen de manifiesto la necesidad de evaluar la relación beneficio-riesgo de los fármacos antiguos, especialmente cuando éstos pueden plantear una amenaza para la salud de los pacientes debido a su margen terapéutico estrecho.