El uso actual de los nuevos antiepilépticos que aumentan el riesgo de depresión también se asocian a un aumento del riesgo de autolesión o conducta suicida, según los resultados de un estudio reciente (Neurology 2010;75:335-40).

En un estudio observacional a partir de una base de datos de atención primaria del Reino Unido se emparejaron 453 pacientes epilépticos que habían mostrado autolesión o conducta suicida (casos) con aproximadamente 9.000 pacientes epilépticos sin este comportamiento (controles). Todos habían recibido tratamiento con al menos un fármaco antiepiléptico durante el período de seguimiento de 5,5 años. El uso actual de los nuevos antiepilépticos asociados a un riesgo elevado de depresión, como levetiracetam y topiramato, aumentaban el riesgo de autolesión o de intento de suicidio de tres veces, frente a la no utilización en el año anterior. Los barbitúricos, los antiepilépticos clásicos (carbamacepina, fenitoína y ácido valproico) y los nuevos con bajo riesgo de depresión (gabapentina, lamotrigina) no aumentan el riesgo.

Según el editorial acompañante, el problema es complejo y no se puede descartar un sesgo de selección, porque los pacientes tratados con antiepilépticos con más riesgo de suicidio tendrían formas presuntamente más graves de epilepsia (Neurology 2010;75:300-1).