En pacientes trasplantados renales el tratamiento con eritropoyetinas se asocia a un aumento de la mortalidad, y en pacientes con diabetes e insuficiencia renal crónica la darbepoetina alfa aumenta el riesgo de ictus, según los resultados de dos estudios recientes.

En pacientes con insuficiencia renal crónica el tratamiento con eritropoyetina para conseguir concentraciones altas (mayores de 12 g/dL) de hemoglobina se ha asociado a un aumento de la morbimortalidad cardiovascular (Butll Groc 2007;20:5-8). En el tratamiento de la anemia en pacientes con cáncer los estimuladores de la eritropoyesis aumentan el riesgo de tromboembolismo venoso y de la mortalidad (JAMA 2008;299:914-24).

Los resultados de un estudio de cohortes retrospectivo en pacientes trasplantados renales sugieren que el tratamiento con eritropoyetinas para alcanzar concentraciones de hemoglobina por encima de 12,5 g/dL se asocia a un aumento de la mortalidad (BMJ 2009;339:b4018).

En otro estudio se aleatoritzaron más de 4.000 pacientes diabéticos, con insuficiencia renal crónica y anemia moderada a recibir darbepoetina alfa (para alcanzar una cifra de hemoglobina de 13 g/dL) o bien placebo (se iniciaba tratamiento de rescate si la hemoglobina caía por debajo de 9 g/dL). Tras un seguimiento medio de casi 2,5 años, no se observaron diferencias en las variables principales combinadas de muerte o enfermedad renal terminal, ni de muerte o acontecimiento cardiovascular. No obstante, los pacientes tratados con darbepoetina alfa presentaron más ictus (5%) que los del grupo placebo (2,6%) (NEJM 2009;361).

Estos hallazgos confirman los riesgos asociados al uso de epoetinas en trasplantados renales y en pacientes diabéticos con insuficiencia renal crónica (BMJ 2009;339:b3825).