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Categoría: Otras
El dolor crónico en las personas de edad avanzada es un factor de riesgo de caídas, según los resultados de un estudio reciente (JAMA 2009;302:2214-21).

En una cohorte de 749 personas de 70 años o mayores no institucionalizadas se evaluó el dolor y las caídas al inicio y cada mes. Durante 18 meses, un 55% de los participantes habían presentado al menos una caída. Las personas que sufrían más dolor al inicio, en términos de mayor número de articulaciones afectadas, un dolor más grave o con mayor alteración de las actividades diarias, tenían un riesgo mayor de caídas, en comparación con los que no presentaban dolor o tenían menos. También se observó relación entre la gravedad del dolor mensual y el riesgo de caídas en el mes siguiente. Los autores sugieren que la enfermedad articular local, los efectos neuromusculares que causan debilidad muscular y el dolor que interfiere con la función ejecutiva o cognitiva son factores que pueden contribuir a la asociación.

 

Destacamos algunos artículos de reciente publicación, cuyos comentarios pueden consultar en la base de datos SIETES:

  • Un metanálisis sobre el riesgo de hipertensión asociado al uso de AINE inhibidores selectivos de la COX-2 y de no selectivos (J Hypertens 2009;27:2332-2341).
  • La FDA actualiza la información sobre la interacción entre clopidogrel y omeprazol y otros inhibidores potentes del CYP2C19.
  • Se publica una actualización de las guías norteamericanas sobre el tratamiento del infarto de miocardio con elevación del segmento ST (JACC 2009;18 noviembre).
  • Un artículo sobre un aumento del riesgo de cáncer asociado a dosis altas de ácido fólico y vitamina B12 en pacientes con cardiopatía isquémica (JAMA 2009;302:2119-26) y un editorial (JAMA 2009;302: 2152-53).

 

Categoría: Eficacia
En pacientes de alto riesgo cardiovascular tratados con una estatina, la adición de niacina se asocia a mayor reducción del grosor de la carótida que añadir ezetimiba, según los resultados de un estudio reciente (NEJM 2009;361).

Se alatorizaron más de 350 pacientes con cardiopatía isquémica o alto riesgo cardiovascular tratados con una estatina a largo plazo a aañadir niacina de liberación prolongada o bien ezetimiba. La variable principal evaluada era la diferencia en el cambio del grosor de la arteria carótida respecto al basal a los 14 meses entre los grupos. El ensayo se interrumpió después que 208 pacientes completaran el estudio, porque los resultados eran favorables a la niacina. La incidencia de acontecimientos cardiovasculares mayores también era menor en el grupo tratado con niacina que en el grupo de ezetimiba.

Según los editoriales acompañantes, a pesar de la interrupción precoz del ensayo (NEJM 2009;361), en pacientes de riesgo tratados con una estatina, añadir niacina es más eficaz que ezetimiba, y la ezetimiba se debería de considerar como a último recurso (NEJM 2009;361).

 

Categoría: Eficacia
Un alto cumplimiento del tratamiento antihipertensivo se acompaña de una reducción del riesgo de enfermedad cardiovascular, según los resultados de un estudio reciente (Circulation 2009;120:1598-605).

En un análisis de un registro italiano casi 19.000 pacientes hipertensos sin cardiopatía isquémica incidente fueron divididos en tres grupos según el grado de cumplimiento del tratamiento: alto, intermedio o bajo (8%, 41%, y 51% de la cohorte, respectivamente). Tras un seguimiento medio de 4,6 años, la diabetes, la dislipemia, la obesidad y las pautas de tratamiento con varios fármacos se asoció de manera significativa con un elevado cumplimiento. Los pacientes con alto cumplimiento del tratamiento tenían menos riesgo de enfermedad cardiovascular en comparación con los del grupo con bajo cumplimiento.

En el editorial acompañante, el autor nos recuerda que aproximadamente un 50% de los pacientes dejan el tratamiento antihipertensivo durante los 6-12 meses de haberlo iniciado, y resalta la importancia de asegurar una regulación óptima de la presión arterial y un buen cumplimiento del tratamiento (Circulation 2009;120:1558-60).

 


Destacamos algunos artículos de reciente publicación, cuyos comentarios pueden consultar en la base de datos SIETES:

  • Una revisión sistemática sobre la eficacia y la toxicidad de la combinación de agonistas beta-adrenérgicos de larga duración y corticoides inhalados en pacientes con EPOC (Chest 2009;136: 1029-38).
  • Un metanálisis sobre la eficacia de los fármacos biotecnológicos en el tratamiento de la artritis reumatoide (CMAJ 2009;181:1-10).
  • La FDA alerta sobre la aparición de casos de insuficiencia renal aguda asociados al uso de exenatida.
  • Una revisión sobre la eficacia del ácido acetilsalicílico en prevención primaria cardiovascular (DTB 2009;47:122-125).

 

Categoría: Toxicidad
En pacientes trasplantados renales el tratamiento con eritropoyetinas se asocia a un aumento de la mortalidad, y en pacientes con diabetes e insuficiencia renal crónica la darbepoetina alfa aumenta el riesgo de ictus, según los resultados de dos estudios recientes.

En pacientes con insuficiencia renal crónica el tratamiento con eritropoyetina para conseguir concentraciones altas (mayores de 12 g/dL) de hemoglobina se ha asociado a un aumento de la morbimortalidad cardiovascular (Butll Groc 2007;20:5-8). En el tratamiento de la anemia en pacientes con cáncer los estimuladores de la eritropoyesis aumentan el riesgo de tromboembolismo venoso y de la mortalidad (JAMA 2008;299:914-24).

Los resultados de un estudio de cohortes retrospectivo en pacientes trasplantados renales sugieren que el tratamiento con eritropoyetinas para alcanzar concentraciones de hemoglobina por encima de 12,5 g/dL se asocia a un aumento de la mortalidad (BMJ 2009;339:b4018).

En otro estudio se aleatoritzaron más de 4.000 pacientes diabéticos, con insuficiencia renal crónica y anemia moderada a recibir darbepoetina alfa (para alcanzar una cifra de hemoglobina de 13 g/dL) o bien placebo (se iniciaba tratamiento de rescate si la hemoglobina caía por debajo de 9 g/dL). Tras un seguimiento medio de casi 2,5 años, no se observaron diferencias en las variables principales combinadas de muerte o enfermedad renal terminal, ni de muerte o acontecimiento cardiovascular. No obstante, los pacientes tratados con darbepoetina alfa presentaron más ictus (5%) que los del grupo placebo (2,6%) (NEJM 2009;361).

Estos hallazgos confirman los riesgos asociados al uso de epoetinas en trasplantados renales y en pacientes diabéticos con insuficiencia renal crónica (BMJ 2009;339:b3825).

 

Destacamos algunos artículos de reciente publicación, cuyos comentarios pueden consultar en la base de datos SIETES: