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Categoría: Eficacia
En pacientes con infecciones de vías respiratorias bajas, la determinación de las cifras de procalcitonina sérica ayuda a limitar el uso de antibióticos sin aumentar el riesgo de resultados adversos, según los resultados de un estudio reciente (JAMA 2009;302:1059-66).

Aproximadamente 1.400 pacientes que acudieron a unidades de urgencias con infecciones respiratorias, como bronquitis, EPOC o neumonía, fueron aleatorizados a recibir tratamiento según sus cifras de procalcitonina en suero, o bien a seguir tratamiento habitual. A los 30 días, la incidencia de resultados adversos, como mortalidad, ingreso en UVI y recurrencia, no fue diferente entre los dos grupos. No obstante, la prescripción de antibióticos fue menor en el grupo tratado según la determinación de procalcitonina.

Las cifras de procalcitonina se consideran un indicador de infección bacteriana y, por tanto, si se necesitan antibióticos. Según el editorial acompañante, el tratamiento basado en la procalcitonina es prometedor, pero es preciso considerar de manera cuidadosa algunas cuestiones, como el coste, antes de aplicar de manera generalizada estos hallazgos a la práctica clínica (JAMA 2009;302:1115-6).

 

Categoría: Eficacia
En pacientes con fibrilación auricular con riesgo de ictus, dabigatrán se ha mostrado al menos tan eficaz como la warfarina, según los resultados de un ensayo clínico reciente (NEJM 2009;30 de agosto).

En el estudio RE-LY, de no inferioridad, se aleatorizó a 18.113 pacientes con fibrilación auricular y un ictus previo a recibir una dosis fija de dabigatrán (110 mg o 150 mg dos veces al día) o bien una dosis ajustada de warfarina. Después de 2 años de seguimiento, el tratamiento con dabigatrán a la dosis de 110 mg se asoció a una tasa de ictus y embolia similar a la de warfarina, así como a una menor tasa de hemorragia grave. La dosis de 150 mg de dabigatrán se asoció a una menor tasa de ictus y de embolia, pero a una tasa similar de hemorragia grave. No hubo diferencias en la mortalidad, ni en el riesgo de hepatotoxicidad, pero los pacientes tratados con dabigatrán presentaron una tasa más elevada de infarto de miocardio y de efectos gastrointestinales.

Con el fin de buscar alternativas a la heparina y a los anticoagulantes orales, se han desarrollado nuevos anticoagulantes para mejorar su uso y el perfil de toxicidad. El dabigatrán (Pradaxa) es un inhibidor directo de la trombina de administración oral aprobado para la prevención de la enfermedad tromboembólica venosa en cirugía ortopédica. En ensayos clínicos ha mostrado una eficacia no inferior a la enoxaparina. No obstante, los pacientes incluidos en los ensayos son poco representativos de la práctica clínica, faltan datos sobre su eficacia y toxicidad a largo plazo, y será necesaria una vigilancia postcomercialización muy estrecha.

Para la prevención del ictus en pacientes con fibrilación auricular los anticoagulantes orales como la warfarina o el acenocumarol son eficaces. Se dispone de una amplia experiencia de uso y son baratos, pero tienen riesgo de interacciones, dificultades de uso y de ajuste de dosis. Aunque los resultados de este estudio sugieren que el dabigatrán podría ser una alternativa a los anticoagulantes orales en algunos pacientes, quedan dudas por resolver, como la dosis recomendada o el riesgo y las repercusiones clínicas de las interacciones farmacológicas (NEJM 2009;30 de agosto).