Archivos

Usted está viendo actualmente el archivo May 2009
Destacamos algunos artículos de reciente publicación, cuyos comentarios pueden consultar en la base de datos SIETES:

  • Un estudio observacional sobre la utilidad y el impacto clínico de los servicios de información orientada a problemas en atención primaria (Eur J Clin Pharmacol 2009;65:515-22).
  • Un estudio de cohortes sobre el riesgo de neumonía intrahospitalaria asociada al uso de fármacos inhibidores de la secreción ácida gástrica (JAMA 2009;301:2120-28).
  • Una revisión sobre la eficacia de las incretinas como nuevos tratamientos de la diabetes tipo 2 (Bol Ter Andal 2009;25:5-8).
  • Un artículo sobre una serie de cinco casos de alopecia asociada al uso de ranelato de estroncio (BMJ 2009;338:1210).


 

Categoría: Eficacia

  • En un estudio de cohortes prospectivo reciente, las mujeres gestantes expuestas a un contraceptivo de emergencia con levonorgestrel durante el período concepcional, y que había fracasado, no presentaron más malformaciones congénitas ni complicaciones perinatales que las gestantes no expuestas (Hum Reprod 2009;31 marzo). Para más información sobre la denominada píldora del día después, que ha sido motivo de polémica en los últimos días, pueden consultar la base de datos SIETES, con la palabra clave CONTRACEPCIÓN DE EMERGENCIA.

  • El tratamiento hipoglucemiante intensivo en pacientes con diabetes 2 reduce el riesgo de infarto de miocardio y de cardiopatía isquémica, pero no afecta el riesgo de ictus ni la mortalidad, según los resultados de un metanálisis de cinco ensayos clínicos reciente (Lancet 2009;373:1765-72). Después de que en varios estudios se observara que el tratamiento hipoglucemiante intensivo no reduce el riesgo cardiovascular, estos datos resaltan la necesidad de evaluar el efecto de la regulación de la glucemia sobre el riesgo de cardiopatía isquémica en pacientes diabéticos (Lancet 2009;373:1737-8).

 

Categoría: Toxicidad
El tratamiento con tamsulosina para una hipertrofia prostática benigna se asocia a un mayor riesgo de síndrome de iris flácido intraoperatorio (SIFI) y de complicaciones oculares, como desprendimiento de retina o endoftalmitis, según los resultados de un estudio reciente (JAMA 2009;301:1991-6).

En un estudio retrospectivo canadiense se evaluó si la exposición a tamsulosina o a otro bloqueador alfa-adrenérgico en hombres mayores de 65 años antes de cirugía de cataratas se asoció a complicaciones durante las dos semanas después de la intervención. Se observó que las complicaciones eran más frecuentes entre los hombres con una exposición reciente a tamsulosina (OR=2,33), pero no se relacionó con el uso reciente de otros bloqueadores alfa-adrenérgicos ni con la exposición previa a tamsulosina. Los autores calculan que por cada 255 pacientes tratados, se produciría un caso de complicación ocular.

En 2007 la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) alertó sobre la notificación de casos de SIFI en pacientes tratados con bloqueadores alfa-1 adrenérgicos (alfuzosina, doxazosina, prazosina, tamsulosina, terazosina) que son sometidos a cirugía de cataratas mediante facoemulsificación (nota AEMPS, enero 2007). Se ha sugerido que estos fármacos, al bloquear los receptores alfa-1 adrenérgicos del músculo dilatador del iris, inhibiría su contracción y daría lugar a miosis (JAMA 2009;301:2044-5).

Dado este riesgo, en pacientes en los que se haya planificado cirugía de cataratas, se recomienda no iniciar tratamiento con bloqueadores alfa-1 adrenérgicos o, si ya lo recibían, suspenderlo una o dos semanas antes de la cirugía. Después de la intervención, la reintroducción del tratamiento no parece asociarse a complicaciones de la cirugía (Butll Farmacovigilància Catalunya 2007;5:3-4).

 


Destacamos algunos artículos de reciente publicación, cuyos comentarios pueden consultar en la base de datos SIETES:

 

Categoría: Eficacia
En el tratamiento inicial de la hipertensión arterial, ni los bloqueadores alfa, ni los IECA ni los bloqueadores de los canales de calcio son superiores a los diuréticos tiacídicos, según los resultados de análisis adicionales del ensayo ALLHAT y otros estudios (Arch Intern Med 2009;169:832-42).

Se reanalizaron los resultados del ensayo ALLHAT sobre tratamiento de la hipertensión arterial, a partir de los resultados de estudios posteriores a su publicación, sobre todo respecto a la insuficiencia cardíaca y a la incidencia de diabetes y sus complicaciones cardiovasculares. Los resultados muestran que la clortalidona es superior a doxazosina en una variable combinada cardiovascular, sobre todo para insuficiencia cardíaca y AVC; también se mostró superior a lisinopril y amlodipina en una variable combinada que incluyó ictus, y en prevención de la IC y la mortalidad.

En el ensayo ALLHAT, en más de 33.000 pacientes hipertensos y al menos un factor de riesgo, se comparó la eficacia de amlodipina y lisinopril con clortalidona en una variable combinada de acontecimiento isquémico mortal o infarto de miocardio (IAM) no mortal (JAMA 2002;288:2981-97). Tras un seguimiento de casi 5 años, no se observaron diferencias entre grupos respecto a la variable principal. En cambio, hubo más casos de IC con amlodipina, y el uso de lisinopril se asoció a más acontecimientos cardiovasculares combinados, AVC e ICC. Los autores concluyeron que los diuréticos se deberían considerar como tratamiento de primera línea de la hipertensión arterial.

Durante las últimas décadas, el uso de diuréticos tiacídicos ha disminuido de manera progresiva a medida que llegaban al mercado nuevos grupos de antihipertensivos (Butll Groc 2003;16:5-8). A pesar de la controversia inicial que generaron los resultados y las recomendaciones posteriores sobre el uso de diuréticos tiacídicos y la clortalidona en estos pacientes, estos datos confirman el papel de estos fármacos en el tratamiento inicial de la hipertensión arterial.

 

Destacamos algunos artículos de reciente publicación, cuyos comentarios pueden consultar en la base de datos SIETES:

  • Una revisión sobre el uso de estatinas en atención primaria (Bol Ter Andal 2009;25:1-3).
  • Un artículo que analiza las características y la dinámica de varias pandemias anteriores de gripe (NEJM 2009;360).
  • Un estudio sobre las relaciones financieras de miembros de grupos de trabajo elaboradores de guías de tratamiento en psiquiatría (Psychother Psychosom 2009;78:228-32).
  • Un estudio observacional sobre el riesgo de síncope asociado a inhibidores de la colinesterasa en pacientes con demencia (Arch Intern Med 2009;169:867-73).

 


Destacamos algunos artículos de reciente publicación, cuyos comentarios pueden consultar en la base de datos SIETES:

 

Categoría: Eficacia
En personas de edad avanzada los hábitos de vida saludables reducen el riesgo de diabetes, según los resultados de un estudio reciente (Arch Intern Med 2009;169:798-807).

Durante 10 años se evaluaron los estilos de vida de casi 4.900 adultos de 65 años o mayores y sin diabetes. Se identificaron varios factores asociados a menor riesgo de diabetes, como la actividad física, la dieta, la falta de tabaco, el uso moderado de alcohol y la falta de obesidad. La diabetes se desarrolló en un 7% de los participantes. En análisis ajustados, cada factor de estilo de vida de bajo riesgo se asociaba de manera independiente a menor riesgo de diabetes. Los pacientes con los cinco hábitos de vida tenían un 89% menos de riesgo. Los autores concluyen que estos hallazgos resaltan la necesidad de promover estilos de vida saludables entre los adultos de edad avanzada.

En personas sin diabetes pero con alto riesgo de sufrirla, la incidencia de la enfermedad se puede reducir a la mitad con modificaciones dietéticas y un aumento de la actividad física (BMJ 2007;334:882-84). Los efectos de estas medidas se mantienen durante mucho tiempo, y también mejoran otros factores de riesgo como la hipertensión. En un estudio realizado en España también se ha visto que una dieta mediterránea reduce el riesgo de diabetes (BMJ 2008;336:1348-51).

Para la prevención de la diabetes hay que procurar modificar los hábitos de vida y promover el ejercicio físico y la reducción de peso (Butll Groc 2007;20:13-5).