El uso del antiepiléptico topiramato (Topamax) durante el primer trimestre de la gestación, sobre todo en combinación con ácido valproico, se asocia a un aumento de riesgo de malformaciones congénitas, según los resultados de un estudio reciente (Neurology 2008;71:272-76).

En este estudio prospectivo se siguió a unas 200 mujeres embarazadas con epilepsia tratadas con topiramato, solo o en combinación con otros antiepilépticos. La tasa de malformaciones congénitas mayores (9% en conjunto) fue especialmente elevada (11,2%) con la politerapia. Las combinaciones que incluyen el ácido valproico se asocian a un riesgo más elevado de malformaciones congénitas (36%).

La exposición a los antiepilépticos durante la gestación aumenta el riesgo de malformaciones congénitas mayores, sobre todo cuando se administran en combinación y a dosis altas. Sin embargo, el riesgo de convulsiones si no se trata la epilepsia puede ser más perjudicial, tanto para la madre como para el hijo (Med Clin (Barc) 2004;122:675-6). Hay que tener en cuenta, no obstante, que los riesgos del uso de topiramato durante la gestación en otras indicaciones, como la migraña, pueden superar los beneficios.