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Categoría: Eficacia
Los resultados de un metanálisis reciente sugieren que los suplementos de calcio son eficaces para prevenir las fracturas osteoporóticas en personas de 50 años o mayores (Lancet 2007;370:657-66).

Se incluyeron 29 ensayos clínicos, con un total de 63.897 pacientes, en los que se evaluara todos los tipos de fractura y los cambios de la densidad mineral ósea en personas de 50 años o mayores que recibían suplementos de calcio con o sin vitamina D. El tratamiento se asoció a una reducción de 12% del riesgo de fracturas de todos los tipos y a una reducción de la tasa de pérdida ósea de 0,54% en cadera y de 1,19% en columna. Se concluye que para obtener el mejor efecto terapéutico posible, se recomiendan dosis mínimas diarias de calcio de 1.200 mg, y de vitamina D de 800 UI (para el tratamiento combinado con ambos).

Según el editorial acompañante, esta conclusión es sólida dado que se basa en un elevado número de pacientes y en unos análisis de subgrupos bien hechos, y abre el camino para futura investigación sobre el mejor uso clínico del calcio y la vitamina D en pacientes con riesgo de fractura osteoporótica (Lancet 2007;370:632-4). Aunque los resultados de varios ensayos sobre el efecto de los suplementos de calcio y vitamina D en la osteoporosis son objeto de debate, en muchos de estos estudios la adhesión al tratamiento fue pobre. El metanálisis muestra que cuando el grado de adhesión es mayor, el efecto del tratamiento es también más elevado. También se plantea la importancia de la dosis; dosis diarias mínimas de 1.200 mg de calcio y 800 UI de vitamina D coinciden con las de otros estudios (N Engl J Med 2007;357:266-81), si hay que añadir vitamina D al calcio, y en qué pacientes estaría indicado.

 

Destacamos algunos artículos de reciente publicación, cuyos comentarios pueden consultar en la base de datos SIETES:

 

Categoría: Toxicidad
El lumiracoxib (Prexige) ha sido retirado en Australia tras la notificación de ocho casos de afectación hepática grave, dos mortales y dos que requirieron trasplante, en pacientes tratados con este inhibidor de la COX-2 (Therapeutic Goods Administration, 11 d’agost; Novartis; NPS).

El lumiracoxib es el AINE más selectivo sobre la COX-2. En el ensayo TARGET, en 18.325 pacientes con artrosis, se observó una mayor proporción de elevaciones de las transaminasas (de más de tres veces el límite superior del normal) en el grupo tratado con 400 mg al día de lumiracoxib (2,57%) que en los tratados con otros AINE (ibuprofeno o naproxeno) (0,63%), y la incidencia de insuficiencia hepática grave fue de 0,07% (seis casos) con lumiracoxib y de 0,03% (tres) con los otros AINE (Butll Groc 2005;18:2).

El lumiracoxib está comercializado en algunos países europeos, como el Reino Unido y Alemania. En España no está comercializado, aunque está en proceso de comercialización.

 

Categoría: Eficacia
Dos ensayos de progesterona para prevenir el parto prematuro muestran resultados diferentes.

En el primer estudio 250 mujeres con cérvix uterino de 15 mm o menos en la ecografía fueron aleatorizadas a recibir progesterona intravaginal al día de la semana 24 a la 34 de gestación o bien placebo. En el grupo tratado con progesterona hubo una reducción significativa de parto espontáneo antes de las 34 semanas (riesgo relativo de 0,56), pero no hubo diferencias significativas en la morbididad neonatal. Los autores concluyen que en mujeres con cérvix corto el tratamiento con progesterona puede reducir el riesgo de parto prematuro (NEJM 2007;357:462-69). En el otro estudio en 655 mujeres con gestación de gemelos, la administración semanal de 17-alfa-hidroxiprogesterona por vía intramuscular no redujo la tasa de parto prematuro frente a las que recibieron placebo (NEJM 2007;357:454-61; J Watch).

En el editorial que acompaña a los artículos se plantea las incertidumbres sobre la eficacia y la seguridad fetal de los progestágenos en la prevención del parto prematuro (NEJM 2007;357:499-501; J Watch Med). Además, aunque en los estudios epidemiológicos y en animales no se han identificado asociaciones significativas entre la exposición prenatal a progestágenos y anomalías congénitas, se necesitan más datos sobre su seguridad a largo plazo (J Watch).

 

Destacamos algunos artículos de reciente publicación: