Un artículo reciente sugiere que los tratamientos antitusígenos actúan sobre todo a través de su sabor dulce y de un efecto placebo BMJ 2006;332:8. Según esta revisión, el sabor dulce de los jarabes utilizados para tratar la tos del resfriado común también ejerce su efecto a partir de la secreción endógena de opiáceos, que son responsables de este efecto placebo Respir Physiol Neurobiol 2005.

Aunque la tos es un síntoma frecuente, muy pocos fármacos propuestos para su tratamiento tienen eficacia demostrada en ensayos clínicos Lancet 2006;367:276. En 1973, el Profesor D.R. Laurence en su libro de farmacología clínica ya comentaba las limitaciones para evaluar la eficacia de los antitusígenos en los ensayos clínicos (Clinical Pharmacology. D. R. Laurence. 4th ed. Churchill Livingstone, London. 1973). Además, los antitusígenos mejor conocidos, como la codeína o el dextrometorfano, son derivados opiáceos y pueden producir estreñimiento, náuseas, vómitos y somnolencia.

Por tanto, muchas veces, y sobre todo en niños, medidas sencillas como un caramelo o una bebida tibia pueden aliviar la tos de manera eficaz e inocua.