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Ús terapèutic del cannabis FICF ©
Fundació Institut Català de Farmacologia

Cannabis
[Última revisión: 10 Sep 2010 - 13:00]

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Uso terapéutico del cannabis: Cuestiones más frecuentes

¿Qué és el THC?

THC es la abreviación de Δ9-tetrahidrocannabinol. El THC és el principio activo más importante del cáñamo responsable de la mayoría de los efectos terapéuticos y psicoativos. El THC también se denomina dronabinol.

¿Qué és el CBD?

El cannabidiol o CBD es otro principio activo de la planta que no tiene efectos psicoactivos ni terapéutiocs, como por ejemplo el efecto analgésico, antiinflamatorio o antinauseoso.

Preparados y formas de administración

¿Es mejor la planta o los derivados sintéticos?

Tanto la planta entera como los cannabinoides purificados presentan ventajas e inconvenientes. El uso de la planta entera o sus extractos permite la administración de los múltiples componentes que son presentes y que modulan la acción del THC. Así por ejemplo, el cannabidiol tiene efectos sedantes y antagoniza la ansiedad inducida por el THC, lo que no sucede con los derivados purificados. No obstante, el uso de hierba cruda dificulta su dosificación estandarizada, dado que la cantidad de cannabinoide depende del tipo de planta y de la forma de inhalación en el caso de que se administre por vía inhalada. Los productos sintéticos no presentan este inconveniente, pero no tienen todos los efectos terapéuticos atribuidos a la hierba. Los extractos estandarizados de cannabis tienen todos los componentes de la planta y un contenido conocido de determinados principios activos que facilitan su dosificación. La veriabilidad en principios activos de la hierba cruda, junto con el hecho de que está considerada una droga ilegal en la mayoría de países ha dificultado la investigación que se hecho sobre todo con THC solo y con los extractos de cannabis en los últimos años.

¿Qué preparados derivados directamente de la planta están disponibles en el mercado farmacéutico?

En Canadá y en Holanda se aprobó en 2002 el uso terapéutico de la marihuana. En Holanda, desde septiembre de 2003 se dispensa bajo prescripción médica la hierba cruda (marihuana) en las farmacias. El nombre comercial es Bedrocan (con un 18% de THC y 0,8% de CBD y se dispensa en potes de 5 g. Las indicaciones aprobadas son la esclerosis múltiple, náuseas y vómitos secundarios a la quimioterapia y a la radioterapia, dolor neuropático crónico, tratamiento paliativo para pacientes con cáncer y sida, y en el síndrome de Gilles de la Tourette, para pacientes que no responden o no toleran los tratamientos de referencia en cada una de las indicaciones. La administración del producto se hace por vía oral como infusión o por inhalación con vaporizadores.

También hay extractos de cannabis para administración sublingual y en la mucosa oral (Sativex®). Este producto está a punto de comercializarse en Canadá para el tratamiento del dolor neuropático y la esclerosis múltiple en pacientes que no responden a los tratamientos habituales. En el Reino Unido el laboratorio fabricante lo ha presentado a la agencia reguladora de medicamentos para su aprobación. No obstante, ésta ha puesto de manifiesto en varias ocasiones que son necesarios más estudios para aprobarlo. Este producto no está comercializado de momento en España.

¿Qué preparados sintéticos están disponibles en España?

En España está autorizada la nabilona (Nabilone®), un análogo sintético del THC para la prevención de las náuseas y vómitos secundarios a quimioterapia que no han respondido a los tratamientos antieméticos de referencia y se puede obtener como medicación extranjera a través de los servicios de farmacia de los hospitales. El dronabinol o THC (Elevat®, Marinol®, Ronabin®) está comercializado en varios países para la misma indicación que la nabilona y también para el sindrome de anorexia caquexia del sida, y se puede obtener como medicación de uso compasivo.

¿Cuáles son las dosis de dronabinol y nabilona?

La dosis recomendada de dronabinol como antiemético (Elevat®, Marinol®, Ronabin®) es de 5 mg/m2 al día (en 4-5 tomas), con incrementos de 2,5mg, hasta un máximo de 15 mg/m2 al día. Las cápsulas son de 2,5, 5 y 10 mg. Para el tratamiento de la anorexia en el sida, se recomienda empezar con 5 mg al día (en 2 tomas) que se pueden aumentar hasta un máximo de 20 mg al día.

La nabilona está disponible en cápsulas de 1 mg. Se recomiendan dosis de 2-4 mg al día como antiemético, pero se pueden dar hasta 6 mg al día, repartidos en tres tomas.

¿Cómo se puede tomar el cannabis?

La hierba del cáñamo se puede consumir fumada o inhalada, o por vía oral en forma de galletas o pasteles, tinturas o aceites, en forma de cápsulas o en infusión. Para evitar los efectos perjudiciales del humo, y sobre todo en tratamientos crónicos para el dolor o la esclerosis múltiple, se recomienda tomarla comida o bien inhalada con vaporizadores Los vaporizadores calientan la marihuana hasta 180º-190º vaporizando el THC por debajo del punto de ebullición de la celulosa y otros materiales vegetales, de forma que se desprenden menos productos tóxicos que cuando se fuma con cigarrillos o pipas de agua.

Para ingerirla por vía oral, es necesario disolver el THC (que es muy liposoluble) en una grasa (aceite, mantequilla o leche en el caso de las infusiones). Una forma sencilla de tomarla es mezclada con aceite caliente. Como dosis inicial, debe deshacerse un cogollo pequeño, en cantidad equivalente a 3/4 de una cucharadilla rasa de café y retirar las ramitas; esto se añade a un poco de aceite o mantequilla tibios, se mezcla unos segundos y se ingiere mojando pan o añadiéndolo a un plato habitual. El preparado de aciete o mantequilla se puede guardar para ocasiones posteriores.

También se puede poner la mismsa dosis inicial, es decir, la cantidad equivalente a 3/4 de una cucharadilla rasa previamente molida en un molinillo de café, en cápsulas (en las farmacias venden vacías).

La dosis se puede repetir cada 4 o 6 h y se puede aumentar progresivamente hasta llegar a una dosis de mantenimiento con la que el paciente note los efectos terapéuticos y tolere bien los efectos indeseados psicoactivos (sentirse colocado, sensación de extrañeza, alteraciones de la percepción, ansiedad o nerviosismo) y cardiovasculares (disminución de la presión arterial y palpitaciones, sobre todo al inicio del tratamiento).

En pacientes sin antecedentes de uso de cannabis que reciben quimioterapia citostática y no responden a los tratamientos antieméticos habituales, se recomienda iniciar el tratamiento con una dosis de prueba una semana antes de la administración de la quimioterapia. Esto ayuda al paciente a identificar los posibles efectos psicoactivos del tratamiento y mejora su tolerabilidad.

¿Qué diferencia hay entre los efectos de la marihuana fumada y por vía oral?

La cantidad de marihuana absorbida depende de la vía de administración. Por inhalación de humo, la absorción es rápida, los efectos se inician en pocos minutos, y son completos antes de media hora. Cuando se come, los efectos se inician entre ½ i 2 h después de su ingestión y duran de 2 a 6 h. No o bstante, cuando se come la absorción es errática (no se sabe exactamente qué cantidad pasa a la sangre) y variable, y por ello los efectos pueden variar de una persona a otra.

¿Qué dosis de THC o cannabis deben utilizarse cuando se administra por vía oral?

Normalmente cuando el paciente consigue marihuana, se desconoce el contenido en principios activos, ya que éste depende de las condiciones de cultivo, recolección y desecación de la planta. Aunque el cannabis es una planta bastante segura (no se han descrito muertes por sobredosificación) puede tener efectos psicoactivos (sentirse colocado, sensación de extrañeza, alteraciones de la percepción, ansiedad o nerviosismo) molestos para el paciente. Con el fin de conseguir una buena tolerabilidad al tratamiento y disminuir estos efectos, debe iniciarse a dosis pequeñas y aumentarlas gradualmente.

Una dosis de marihuana con un porcentaje de THC del 5% correspondería a 2,5-5 mg de THC. Asumiendo este porcentaje de THC en la planta, el paciente tiene que empezar con dosis de 0,05-0,1 g de la hoja y la flor (cogollo) desecadas, previamente desmenuzadas con un molinillo de café (la cantidad de hierba equivalente a 5 mg de THC al día). Dicha cantidad equivale más o menos a ¾ de una cucharada rasa de café. La dosis se puede repetir cada 4 o 6 h y se puede aumentar progresivamente (por ejemplo 2,5 mg de THC al día, la mitad de la dosis inicial) hasta llegar a una dosis de mantenimiento con la que el paciente note los efectos terapéuticos y tolere bien los indeseados.

Si el contenido de THC es desconocido, es aconsejable conseguir una cantidad del producto suficiente para varias semanas con la finalidad de conseguir una dosis constante. Las dosis deben ser pesadas con cuidado y tienen que administrarse siempre de la misma forma, por ejemplo por vía oral una hora antes de las comidas.

Algunos de los efectos indeseados psicológicos y de la circulación disminuyen unos días o semanas después del tratamiento (tolerancia). También hay tolerancia a algunos efectos terapéuticos (por ejemplo disminución de la presión ocular y disminución del dolor), lo que requiere un aumento de la dosis al cabo de un tiempo.

¿Cómo se preparan las infusiones de cannabis?

La infusión se puede hacer con 0,5 g de flores secas de cannabis en un litro de agua caliente con un poco de leche entera o nata líquida (cada vaso de 250 ml contendrá aproximadamente 0,1 g suponiendo que la hierba conseguida tenga un contenido de un 5% de THC).

¿Cómo se prepara la tintura de cannabis?

Se cogen de 3 a 5 partes de alcohol (por ejemplo coñac o alcohol etílico de farmacia al 40-70%) y una parte de hojas o flores de cannabis (por ejemplo 25 g de marihuana y 100 ml de alcohol). Debe mantenerse en un lugar oscuro y frío durante 10 días. Se remueve de vez en cuando. Después se cola con un colador y se mantiene la tintura en un lugar frío y oscuro (por ejemplo la nevera), así su eficacia puede durar semanas o mesesMás información en IACM

¿Cómo se prepara el aceite de cannabis?

Se cogen algunas hojas secas de cannabis, se desmenuzan y se añade aceite abundante (por ejemplo de oliva), de forma que la planta quede totalmente cubierta. La mezcla debe mantenerse en un lugar oscuro y frío durante tres semanas y se recomienda removerla un poco cada día. Finalmente se puede filtrar con un colador para obtener el preparado definitivo. PUede utilizarse para uso interno y externo. Más información en IACM

¿Por qué tiene que calentarse el cannabis?

Los cannabinoides existen en la planta en forma de ácidos carboxílicos. No obstante, las formas fenlógicas del THC son las responsables de sus efectos psicotropos y de muchos de sus efectos terapéuticos. La decarboxilación (separación del CO2) de la forma fenólica se produce rápidamente una vez se ha calentado en condiciones de alcalinidad.

La proporción de THC fenólico del total de THC de la planta Cannabis sativa puede variar dependiendo de la procedencia y la parte de la planta de donde se extrae el producto entre menos del 5% (hojas) y un 65% (resina de la planta). Los productos del cannabis con un alto contenido de THC fenólico (por ejemplo el hachís) pueden ser muy potentes sin calentar, pero generalmente su potencia aumenta considerablemente cuando se calientea (fumado o cocinado) Más información en IACM


Fumar marihuana

¿Fumar marihuana es igual de perjudicial que fumar tabaco?

El contenido del humo de la marihuana es similar al del tabaco, con la diferencia que, además, la marihuana contiene THC y por lo menos otros 60 cannabinoides, y el tabaco contiene nicotina. Muchos de los componentes comunes en el humo de ambas sustancias son tóxicos y cancerígenos para el sisstema respiratorio, como por ejemplo el ácido hidrociánico, el óxido de nitrógeno, la acroleíana y los aldehidos reactivos. Por lo tanto, es razonable suponer que fumar marihuana durante largos períodos de tiempo pueda producir efectos indeseados pulmonares similares a los observados en los fumadores de tabaco (bronquitis crónica, enfisema o cáncer).

¿Cómo se puede reducir el riesgo de fumar marihuana?

Las mejores formas de reducir el riesgo de fumar marihuana son:

  1. Usar plantas con un contenido elevado de THC
  2. Usar cannabis puro i no mezclarlo con tabaco
  3. Conseguir cannabis llibre de adulterantes y contaminantes
  4. Utilizar sisstemas de inhalación que reduzcan el incremento de quitranes
  5. La combinación del uso oral y la inhalación a demanada puede ser útil para reducir los riesgos del humo Más información en IACM

Sobre su utilidad en...

Las náuseas y los vómitos de la quimioterapia

En el tratamiento de las náuseas y los vómitos agudos secundarios a pautas de quimioterapia moderadamente emetógenas, algunos cannabinoides sintéticos (nabilona y dronabinol o THC) y la marihuana fumada han mostrado una eficacia antiemética superior a la del placebo y la de otros antieméticos como la metoclopramida y la proclorperazina, con una tendencia a aliviar sobre todo las náuseas. No obstante, se desconoce si los cannabinoides podrían ser útiles en los pacientes que siguen presentando náuseas y/o vómitos a pesar del tratamiento de referencia con inhibidores de la serotonina (los tratamientos más potentes disponibles actualmente). Esto quiere decir que no se han realizado los estudios clínicos pertinentes para demostrarlo.

Aunque no se ha comprobado científicamente que la marihuana pueda aportar algún beneficio añadido a los tratamientos antieméticos más potentes disponibles actualmente, la experiencia de pacientes que la han utilizado con esta finalidad, así como algunos estudios clínicos, sugieren que tanto la marihuana como el THC pueden ser una alternativa terapéutica segura y eficaz para paliar los síntomas de la quimioterapia, sobre todo las náuseas, en los pacientes que no responden a los tratamientos antieméticos habituales.

Véase más información en el apartado de indicaciones en Oncología

El dolor

El efecto analgésico de los cannabinoides es uno de los efectos mejor caracterizados. Actualmente hay pruebas suficientes para afirmar que los cannabinoides disminuyen la reactividad al dolor en modelos animales de dolor crónico neuropático y de dolor inflamatorio.

Hay estudios clínicos que sugieren que los extractos de cannabis podrían ofrecer algún beneficio como tratamiento adyuvante del dolor oncológico y el dolor neuropático (en pacientes con esclerosis múltiple o con lesiones medulares, neuropatía dolorosa en pacientes con sida u otras neuropatías periféricas). De hecho, recientemente se ha aprobado en Canadá un extracto estandarizado de cannabis para el dolor neuropático. El cannabis y sus derivados pueden ser una alternativa terapéutica en pacientes con dolor neuropático u oncológico que no responden a los tratamientos analgésicos disponibles.

Véase más información en el apartado de indicaciones en Dolor

La esclerosis múltiple

En los pacientes con esclerosis múltiple y en las lesiones medulares por causa traumática o por otras causas, la espasticidad es un síntoma frecuente. La finalidad de su tratamiento es reducir el exceso de tono muscular en las extremidades afectadas con el objetivo de incrementar la capacidad funcional del paciente y reducir la incomodidad.

Actualmente hay pruebas preclínicas (estudios en animales) suficientes para afirmar que el THC disminuye la espasticidad.

La eficacia del cáñamo en el tratamiento de la espasticidad muscular en pacientes con esclerosis múltiple y en lesionados medulares se basa en los resultados de escasos ensayos clínicos controlados con placebo, así como en numerosas observaciones anecdóticas de mejoría subjetiva.

Aunque los cannabinoides no han mostrado eficacia antiespástica según variables objetivas (es decir, objetivadas por el médico) sí pueden mejorar la sensación subjetiva de los pacientes de rigidez, dolor y calidad del sueño, y podrían ser de utilidad en los pacientes que no responden a los tratamientos antiespásticos disponibles que, por otra parte, no han mostrado tampoco una clara eficacia.

Recientemente se ha aprobado en Canadá un extracto estandarizado de cannabis para el tratamiento del dolor y la espasticidad en pacientes con esclerosis múltiple.

Véase más información en el apartado de indicaciones en Neurología

La migraña

En pacientes con migraña, el THC inhibe la liberación de serotonina de las plaquetas durante las crisis agudas, pero no durante los períodos libres de migraña. Esto ha sugerido que los cannabinoides podrían aportar algún efecto beneficioso en el tratamiento de la migraña.

No obstante, los únicos datos disponibles sobre la eficacia clínica del cannabis y derivados en esta patología provienen, sobre todo, de largas series de casos, pero no se ha publicado ningún ensayo clínico controlado que evalúe su eficacia en esta indicación.

Véase más información en el apartado de indicaciones en Otras

El glaucoma

Aunque hay algunos casos de glaucoma con presión intraocular (PIO) normal, la causa más frecuente es la hipertensión ocular. El THC disminuye la PIO, y la intensidad de este efecto es proporcional a la dosis. No obstante, este efecto dura poco, porque el THC desaparece rápidamente del humor vítreo y el efecto sólo persiste mientras el fármaco es presente. Las dosis eficaces por vía fumada u oral son muy altas y los pacientes tienen efectos indeseados. La administración tópica (directamente al ojo) sería la vía de administración ideal en esta indicación. Para poder utilizar el THC en el tratamiento del glaucoma, será necesario desarrollar una formulación farmacéutica para aplicación local que produzca un efecto mantenido.

Véase más información en el apartado de indicaciones en Otras

La epilepsia

La eficacia clínica del cannabis i los cannabinoides en el tratamiento de la epilepsia se basa sobre todo en casos anecdóticos. En un pequeño ensayo clínico el cannabidiol mostró eficacia antiepiléptica, pero este efecto no se confrmó en estudios posteriores. Los datos actuales no sugieren que el cannabis pueda ser eficaz en esta indicación.

Por otra parte, observaciones clínicas anecdóticas sugieren que el cannabis puede empeorar la gravedad y la frecuencia de las crisis convulsivas. No obstante, la mayoría de pacientes incluidos en estas series eran jóvenes con epilepsia que habían consumido alcohol en quiene no se pudo descartar un mal cumplimiento del tratamiento antiepiléptico. La falta de un grupo control no permite hacer ningún juicio de causalidad. No obstante, no se puede descartar que el uso concomitante de ambas sustancias favorezca la aparición de crisis convulsivas en individuos predispuestos.

Véase más información en el apartado de indicaciones en Otras

La enfermedad de Parkinson

La eficacia del cannabis y los cannabinoides en la enfermedad de Parkinson no ha sido evaluada en ensayos clínicos controlados. Se basa en la descripción de 5 pacientes que presentaron una mejoría subjetiva del temblor después de haber fumado marihuana, pero esta mejoría no fue objetivada por los evaluadores.

Por otra parte, en un estudio en 8 pacientes con distonía secundaria al tratamiento antiparkinsoniano, la administración de cannabidiol mejoró este efecto indeseado. No obstante, en 2 de los 8 pacientes se objetivó un empeoramiento de la hipocinesia. Además, en un ensayo clínico piloto, cruzado y controlado con placebo, en 7 pacientes con enfermedad de Parkinson, la nabilona mejoró la discinesia secundaria al uso de levodopa, y los síntomas de la enfermedad no se modificaron. No obstante, estos resultados no se confirmaron en otro estudio con THC.

Véase más información en el apartado de indicaciones en Otras

El síndrome de Gilles de la Tourette

Hay dos estudios piloto comparativos con placebo en un total de 36 pacientes según los cuales el THC podría mejorar los tics. Por otra parte, hay casos anecdóticos que hacen pensar que la marihuana fumada puede mejorar los tics y las alteraciones del comportamiento de este síndrome.

Véase más información en el apartado de indicaciones en Otras

El asma

Hay tres ensayos clínicos con un número reducido de pacientes asmáticos, en los que se evaluó la eficacia broncodilatadora del cannabis fumado, del THC administrado en aerosol y del THC por vía oral. Todos los cannabinoides evaluados mostraron una eficacia broncodilatadora superior al placebo y similar al salbutamol inhalado. No obstante, la mayoría de pacientes presentaron efectos irritantes y tos con la marihuana fumada, y el THC por vía oral produjo efectos psicoactivos en la mayoría de pacientes.

Actualmente se están desarrollando derivados sintéticos hidrosolubles para favorecer la administración de cannabinoides en aerosol. No obstante, aún no se ha evaluado su eficacia clínica.

Véase más información en el apartado de indicaciones en Otras

Los tumores cerebrales

Varios cannabinoides naturales y sintéticos han mostrado efecto antitumoral tanto en estudios in vitro en cultivos de células de origen glial y neuronal como en estudios in vivo en ratas a las que se han inducido gliomas cerebrales, pero de momento aún no se ha demostrado su eficacia en humanos. Se está a la espera de los resultados de un estudio en curso con 5 pacientes con glioblastomas multiformes de tamaño grande y esperanza de vida inferior a seis meses que se hará en el Hospital de La Laguna (Tenerife).

Véase más información en el apartado de indicaciones en Otras

La enfermedad de Alzheimer

Hay muy poca información. En dos ensayos clínicos piloto comparados con placebo, el dronabinol (THC) aumentó el apetito y mejoró el comportamiento (información obtenida a partir del resumen de un ensayo clínico).

Véase más información en el apartado de indicaciones en Sida

La úlcera péptica

Aunque se conoce que los agonistas cannabinoides inhiben la motilidad intestinal, el vaciamiento gástrico y la secreción ácida, no hay datos sobre su utilidad clínica en esta indicación. Sólo sabemos que en voluntarios sanos el THC produce un retraso en el vaciamiento gástrico superior a placebo.

Véase más información en el apartado de Farmacología Básica

Sobre los efectos perjudiciales...

El uso prolongado de cannabis, ¿deteriora la capacidad intelectual?

Varios estudios observacinales han mostrado que las alteraciones de la función cognitiva producidas por el uso prolongado de cannabis pueden persistir durante horas o días. No obstante, hasta el momento no se ha podido demostrar que estos cambios sean irreversibles. También hay dudas sobre si el déficit cognitivo aumenta con el tiempo de exposición.

En un estudio transversal realizado entre 1997 y 2000 en 102 usuarios de cannabis y 33 controles no usuarios, se encontró que el uso crónico de marihuana, durante 20 años, producía alteraciones cognitivas (de la memoria, atención, aprendizaje y retención) que persisten las 17 h posteriores al último cigarrillo de cannabis. Éste es el único estudio que ha mostrado una tendencia a la irreversibilidad del déficit cognitivo en usuarios crónicos de marihuana. No obstante, este estudio ha sido ampliamente criticado por sus limitaciones metodológicas. Los usuarios crónicos de cannabis fueron seleccionados a partir de programas de deshabituación, ya de por sí preocupados por las posibles secuelas del uso del cannabis. Los controles fueron reclutados de la población general mediante anuncios. No obstante, no se controlaron posibles factores de confusión como las diferencias demográficas y antecedentes de uso de psicofármacos y fármacos neuropsiquiátricos que podrían haber afectado los resultados de las pruebas utilizadas para medir los efectos del tratamiento sobre la cognición.

En otro estudio publicado recientemente, se compararon los efectos del cannabis fumado en tres grupos de individuos entre 30 y 55 años: 63 eran consumidores de grandes cantidades de cannabis, 45 ex-consumidores y 72 consumidores por primera vez. Se encontró que el déficit cognitivo se mantenía hasta una semana después de haber suspendido el consumo de cannabis y desaparecía al 28º día. No se encontraron diferencias significativas entre los tres grupos. Los autores concluyeron que los efectos del cannabis sobre la función cognitiva estaban relacionados con la exposición aguda y eran reversibles.

Por otra parte, en un metanálisis reciente de estudios observacionales que evaluaban los posibles déficits cognitivos de consumidores crónicos de cannabis, no se encontraron cambios irreversibles en siete de las ocho pruebas neuropsicológicas evaluadas. No obstante, los consumidores crónicos de grandes cantidades de cannabis mostraban una tendencia no significativa a presentar más dificultad para asimilar nueva información.

El uso de cannabis, ¿provoca psicosis o esquizofrenia?

La relación entre el uso agudo de dosis altas de cannabis y la psicosis está bien establecida. La psicosis se puede manifestar en forma de delirio, confusión, alucinaciones visuales y auditivas, estados paranoicos agudos, manía e hipomanía. Estos efectos son, no obstante, poco frecuentes.

La relación entre el uso crónico de cannabis y la psicosis sigue siendo un tema de debate. La teoría más aceptada es que podría precipitar un episodio den personas con antecedentes o exacerbar sus síntomas en pacientes con esquizofrenia, aunque algún estudio ha sugerido que el uso crónico de cannabis durante la adolescencia podría favorecer la aparición de síntomas psicóticos en la edad adulta. No obstante, estudios preclínicos reciente han postulado cierta plausibilidad biológica entre el uso de cannabis y la psicosis.

Por ello, se desaconseja el uso de cannabis en personas con enfermedades psiquiátricas y también durante la adolescencia.

Véase más información en el apartado de Reacciones adversas

El cannabis, ¿puede producir infartos?

El cannabis produce alteraciones hemodinámicas que varían en función de la dosis. A dosis bajas aparece taquicardia y a dosis altas bradicardia e hipotensión. También puede producir hipotensión postural. No se puede descartar que estas alteraciones aumenten el riesgo de sufrir un episodio isquémico en pacientes vulnerables (angina de pecho, infarto agudo de miocardio, arteriosclersosis), por lo que se desaconeja su uso en este tipo de pacientes.

Véase más información en el apartado de Reacciones adversas

El cannabis, ¿produce infertilidad masculina?

El cannabis y sus derivados pueden disminuir la espermatogénesis y las concentraciones plasmáticas de testosterona, prolactina, hormona foliculoestimulante, luteoestimulante y del crecimiento en los primates, pero se desconoce actualmente la relevancia clínica de estos efectos. Aunque el uso crónico de la marihuana se ha asociado a alteraciones en la movilidad y supervivencia de los espermatozoides, no se ha demostrado que esto tenga repercusiones directas sobre la fertilidad.

Véase más información en el apartado de Reacciones adversas

El cannabis, ¿provoca ansiedad, o la reduce?

Algunos derivados cannabinoides han sido evaluados clínicamente como ansiolíticos, con resultados discrepantes.

Recientemente se ha publicado un estudio preclínico en el que se ha observado que ratones transgénicos sin receptores cerebrales CB1 (ratones "knock out") tienen dificultad para olvidar la sensación de miedo asociada a un estímulo aversivo, en comparación con ratones de controles. A partir de estos resultados se ha sugerido que el sistema endocannabinoide estaría relacionado con los procesos de extinción del miedo relacionados con la memoria, y podría representar un objetivo terapéutico para el tratamiento de enfermedades asociadas a una retención incorrecta de recuerdos aversivos, como el estrés postraumático, las fobias o algunas formas de dolor crónico. Faltan más estudios clínicos para poder llegar a una conclusión sobre el posible efecto ansiolítico del cannabis.

Véase más información en el partado de Indicaciones de Otras

¿Es peligroso tomar cannabis durante el embarazo o la lactancia?

El us de cannabis fumado durante la gestación no parece asociarse a un riesgo de teratogenia; en algunos estudios observacionales se ha relacionado con bajo peso al nacer, pero la asociación desaparece si se ajusta por otros factores como tabaco. También se ha sugerido un aumento del riesgo de complicaciones durante el parto y un retraso en el desarrollo cognitivo del niño, así como un aumento del riesgo de leucemia no linfoblástica en los hijos de madres que habían fumado marihuana durante el embarazo o justo antes, pero estos hallazgos no han sido confirmados en otros estudios. Los cannabinoides atraviesan la placenta y se excretan por la leche materna durante la lactancia. En estudios en animales gestantes se ha observado que el feto presenta unas concentraciones plasmáticas de aproximadamente un 10% de las maternas. La administración crónica de THC se acumula en el tejido mamario y se alcanzan concentraciones en leche hasta ocho veces superiores a las plasmáticas (un lactante de una madre con un consumo de dos cigarrillos diarios de marihuana ingeriría aproximadamente de un 0,01 a un 0,1 mg de THC al día).

En la actualidad se desconocen las consecuencias clínicas del uso de cannabis durante el embarazo o la lactancia, por lo que es mejor desaconsejar su uso.

Véase más información en el apartado de Reaccions adversas

El cannabis, ¿interacciona con otros medicamentos?

Hay muy poca información clínica sobre este tema, pero en los ensayos clínicos realizados para evaluar su eficacia en varias indicaciones no se han observado interacciones clínicamente relevantes entre los cannabinoides y otros fármacos.

Sí se dispone de información de estudios en animales que sugieren algunas interacciones beneficiosas y algunas indeseables. Así, entre las primeras mencionaríamos la posible potenciación de los efectos analgésicos al administrar cannabis con opiáceos o con agonistas dopaminérgicos D2, y el posible antagonismo de los efectos psíquicos y cardiovasculares del cannabis al administrarlo conjuntamente con fisostigmina. En cuanto a las posibles interacciones con resultados indeseados, se ha sugerido que el cannabis podría potenciar los efectos sedantes de diferentes fármacos depresores del sistema nervioso central (alcohol, opiáceos, benzodiacepinas, barbitúricos, antidepresivos tricíclicos o ketamina), así como favorecer la aparición de taquicardia cuando se administra concomitantemente con fármacos simpaticomiméticos (anfetaminas y epinefrina) o anticolinérgicos (atropina). No obstante, se han realizado estudios experimentales in vivo que confirmen y evalúen el mecanismo responsable de cada una de estas interacciones.

Véase más información en el apartado de Reacciones adversas e Interacciones



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