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Ús terapèutic del cannabis FICF ©
Fundació Institut Català de Farmacologia

Cannabis
[Última revisión: 19 Sep 2006 - 15:29]

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Ús terapèutic del cannabis: Introducció

Razón de ser y objetivos del informe

En el 2002 se aprobó en Canadá y Holanda el uso terapéutico de la marihuana. En los parlamentos de Portugal, Alemania y Suiza se han presentado propuestas para aprobar este uso. Durante el año 2003 el Gobierno británico ha reclasificado el cannabis, pasándolo del grupo B (drogas de abuso;, como la cocaína y los barbitúricos) al grupo C (drogas con menor potencial de abuso, como los anabolizantes o esteroides). También se ha aprobado en Holanda la dispensación de cannabis directamente a las farmacias. En otros países se fabrican extractos de cannabis con un contenido conocido y estandarizado de principios activos para proyectos de investigación clínica (Sativex en el Reino Unido y Cannador en Alemania). Estos extractos permiten la administración de múltiples componentes de la planta Cannabis sativa que modulan la acción de su principal principio activo, el Δ9-tetrahidrocannabinol (THC) y tienen por sí mismos efectos terapéuticos [1]. El 17 de marzo de 2003 el Parlament de Catalunya, mediante la Resolución 1721/VI, instó al Gobierno de la Generalitat a “impulsar proyectos de investigación sobre el uso terapéutico de derivados del cannabis en el tratamiento de síntomas y enfermedades en las que hay indicios o antecedentes científicos de su utilidad”.

La eficacia del cannabis y sus derivados ha sido revisada por varios organismos, entre los que destacan el Comité Científico de la Cámara de los Lores Británica (1997) Comité Científico de la Cámara de los Lores Británica (1997) [2] y el Institute of Medicine (IOM) ) norteamericano (1999) [3].

La revisión del Institute of Medicine (IOM) menciona más de 30 indicaciones médicas más o menos documentadas del cannabis. Sólo algunas se basan en los resultados de ensayos clínicos controlados, y muchas provienen de meras descripciones anecdóticas. No obstante, la diversidad de funciones del sistema cannabinoide puede determinar en el futuro próximo que la planta del cáñamo, el THC y/o sus derivados puedan tener aplicaciones terapéuticas muy variadas. De hecho, aunque el futuro inmediato se basa en medicamentos derivados directamente del cannabis, la investigación actual tiende a desarrollar por una parte nuevos fármacos que actúen potenciando o inhibiendo los efectos de los cannabinoides endógenos y, por la otra, fármacos sintéticos agonistas y antagonistas de los receptores cannabinoides.

La indicación mejor documentada es la profilaxis y el tratamiento de las náuseas y vómitos secundarios a la quimioterapia antineoplásica. También se han evaluado en el síndrome de anorexia caquexia en pacientes con sida o con ciertos cánceres en fase terminal, en el tratamiento del dolor, en la espasticidad muscular y otros síntomas en pacientes con esclerosis múltiple y lesionados medulares, en el tratamiento de algunas alteraciones del movimiento (enfermedad de Gilles de la Tourette), en la epilepsia, en el glaucoma y como tratamiento boncrodilatador en el asma.

El objetivo del presente informe es describir la farmacología del cannabis y sus derivados, evaluar los resultados de las investigaciones clínicas realizadas con este remedio e identificar las necesidades de investigación para definir su lugar en terapéutica teniendo en cuenta los tratamientos disponibles en el momento actual para cada una de estas indicaciones.

Método de trabajo

El informe se ha estructurado en tres partes: una parte de introducción, una de farmacología básica y otra de farmacología clínica. Para elaborar las dos primeras partes se ha realizado una revisión descriptiva de la bibliografía disponible en diferentes fuentes de información (bases de datos PubMed y SIETES, congresos, informes previos y libros, entre otras).

En cuanto a la farmacología clínica, se ha evaluado por separado la eficacia clínica del cannabis y los cannabinoides en el tratamiento de las náuseas y vómitos secundarios a la quimioterapia, la espasticidad y en el síndrome de anorexia caquexia. Para cada una de estas indicaciones se ha realizado una revisión sistemática en la base de datos PubMed y en la Cochrane Library, empleando diversas combinaciones de términos MeSH y texto libre que se especifican en los capítulos correspondientes. Para el resto de indicaciones y los efectos indeseados se ha realizado una revisión descriptiva de la bibliografía disponible en diferentes fuentes de información (bases de datos PubMed y SIETES, congresos, informes previos y libros, entre otras).

Dada la escasa información sobre la eficacia clínica del cannabis y los cannabinoides en las diferentes indicaciones, se decidió incluir también los resultados de series y casos de pacientes, estudios observacionales y ensayos clínicos que evaluaran otras variables principales diferentes a las seleccionadas en la revisión sistemática.

La planta del cáñamo

Hay varias variedades de cáñamo. El Cannabis sativa var indica (marihuana) se ha cultivado como mínimo desde hace 4.200 años, para la producción de fibra y por sus propiedades médicas y psicoactivas.

Según la parte de la planta de donde se extrae el producto, el cannabis (de diferente riqueza y contenido en principios activos psicoactivos) tiene varios nombres: kif, bhang, ganja, dagga, marihuana (hierba entera desecada) y charas o haixix (que es la resina de los brotes florales femeninos).

En 1924, en la Segunda Conferencia Internacional sobre Opiáceos, el cannabis fue declarado narcótico y su tráfico internacional se sometió a un control estricto. En 1941 fue retirado de la farmacopea norteamericana y en 1961 la División de Narcóticos de las Naciones Unidas lo declaró sustancia con alto potencial de abuso y sin efecto terapéutico [4]. Su consumo ha sido pues penalizado en la mayoría de países occidentales. No obstante, el cannabis es una droga con elevada prevalencia de uso. Los datos del Plan Nacional sobre Drogas indican que la han consumido alguna vez más de un 25% de la población adulta y que más de un 16% la consumen más de una vez por semana [5]. Las cifras son superiores (de un 31,8%) para la población de entre 15 y 39 años[6]. Actualmente su consumo recreativo en forma de hierba está despenalizado en Holanda y no está penalizado en Alemania, Austria, Dinamarca, Irlanda, Italia, Portugal y Reino Unido. Hay dos derivados comercializados en varios países para uso terapéutico: el dronabinol (Marinol ®) y la nabilona (Nabilone ®). El Marinol &reg es dronabinol disuelto en aceite de sésamo y la Nabilone &regNabilone es un derivado sintético análogo del THC.

Hasta el momento se han identificado más de 400 sustancias en la planta del cáñamo, de las que 61 tienen estructura de cannabinoide, es decir, similar a la de su principio activo más importante, el *Δ9-tetrahidrocannabinol (THC). Los cannabinoides tienen una estructura carbocíclica con 21 átomos de carbono y están formados por anillos de ciclohexeno, tetrahidropirano y benceno [5].

El THC fue caracterizado en 1964.[7] Otros cannabinoides con acción más o menos relevantes son, el Δ8-tetrahidrocannabinol (Δ8THC), el cannabidiol (CBD), el cannabigerol, el cannabinol (CBN) y el cannabicromeno (CBC) [4].

El THC y el Δ8THC son los cannabinoides con más efecto psicoactivo de la planta. El THC es mucho más abundante que el Δ8THC y también más potente. Por este motivo, los efectos psicoactivos de la planta se han atribuido mayoritariamente al THC y su metabolito activo 11-hidroxi-THC.

El cannabidiol es un cannabinoide no psicoactivo de la planta del cáñamo. Aunque actúa por un mecanismo diferente al del THC, comparte algunos de sus efectos terapéuticos. Ha mostrado efecto neuroprotector [5] in vitro, así como efecto analgésico [8], antiinflamatorio [8], [9], [10], immunosupresor [11], antinauseoso [12], hipnótico, ansiolítico [13] y antitumoral [14] en modelos de experimentación animal. En estudios en voluntarios sanos se ha observado que puede evitar la ansiedad y las crisis de pánico inducidas por dosis altas de THC (0,5 mg/kg), [15] pero otros estudios no lo confirman y los resultados no son concluyentes.

Dadas sus propiedades no psicoactivas y su efecto inmunosupresor y antiinflamatorio, el CBD ha sido propuesto como tratamiento de enfermedades inflamatorias autoinmunes, pero faltan ensayos clínicos que evalúen su eficacia en esta indicación. El CBD, al igual que el THC, tiene efecto anticonvulsivante en el ser humano [16], pero los datos actuales sugieren que no es eficaz como antiepiléptico [3].

El cannabinol es un cannabinoide psicoactivo, 10 veces menos potente que el THC en animales. Es un derivado de la oxidación del THC que se puede formar durante el almacenamiento incorrecto de la planta o con la manipulación química de los brotes florales femeninos. Dadas sus propiedades inmunosupresoras in vitro, se ha relacionado con el efecto inmunomodulador de los cannabinoides [5].

No se puede descartar que otros componentes del cannabis como los flavonoides, terpenos, alcaloides derivados de la espermidina, derivados del estilbeno y bases cuaternarias como la muscarina contribuyan a algunos de los efectos farmacológicos de la planta entera [5]

Agradecimientos

*A la Asociación Ágata de Enfermas de Cáncer de Mama, y en particular a su ex-presidenta Consol Pàez, porque estimularon el interés público y profesional para los usos terapéuticos del cannabis y sus derivados.

*A los numerosos pacientes que nos han consultado, porque nos han ayudado a precisar los aspectos médicos de más interés de las patologías tratadas con el cannabis.

*Al Dr. Joan Colom, ex-director General de Drogodependencias y Sida y al Dr. Eugeni Sedano, ex-director General de Recursos Sanitarios del Departamento de Sanidad y Seguridad Social de la Generalitat de Catalunya (actual Departamento de Salut), por su apoyo, su disponibilidad constante y sus comentarios y orientaciones.

*Este informe ha sido posible gracias a la colaboración de las Sociedades Catalono-Balear de Oncología y Catalana del Dolor. Cada uno de los capítulos ha sido revisado por un experto en la materia, tal como figura en la página siguiente. A todos ellos, nuestro agradecimiento muy especial por el trabajo realizado.

*Al Dr. Rafael Manzanera, director General de Recursos Sanitarios del Departamento de Salut de la Generalitat de Catalunya, por su apoyo y el interés mostrado.

Revisores

Farmacología básica

  • Dr. Rafael Maldonado
    • Universitat Pompeu Fabra. Barcelona

Náuseas y vómitos secundarios a la quimioterapia antineoplásica

  • Dr. José Manuel Trigo
    • Servicio de Oncologia. Hospital Universitari Vall d'Hebron. Barcelona

Dolor

  • Dr. Carlos de Barutell
    • Clínica del Dolor. Hospital Universitari Vall d'Hebron. Barcelona

Espasticidad

  • Dra. Imma Pericot y Dr. Xabier Montalbán
    • Unitat de Neuroimmunologia Clínica. Hospital Universitari Vall d'Hebron. Barcelona

Síndrome de anorexia caquexia en pacientes con sida o cáncer terminal

  • Dr. Bonaventura Clotet
    • Servei d'Infeccioses. Hospital Universitari Germans Tries i Pujol. Badalona

Toleráncia y dependéncia

  • Dr. Magí Farré
    • Institut Municipal d'Investigació Mèdica. Barcelona

Bibliografía

  1. Baker D, Pryce G, Giovannoni G, Thompson AJ. The therapeutic potential of cannabis. Lancet Neurol 2003;2:291-8.
  2. House of Lords Select Committee on Science and Technology. Ninth report on therapeutic uses of cannabis [en línea.]. 1998 novembre11 [accedit el dia 14 d'abril de 2001]; 40 (40). URL disponible en:
    http://www.druglibrary.org/schaffer/Library/studies/hlords/15101.htm
  3. Institute of Medicine. Marijuana and medicine [en línea]. 1999 [accedit el dia 14 d'abril de 2001]; 196. URL disponible a http://bob.nap.edu/books/0309071550/html
  4. Williamson EM, Evans F. Cannabinoids in clinical practice. Drugs 2000; 60: 1303-14. Ref. SIETES
  5. Ramos Atance JA, Fernández Ruiz J. Cannabinoides: propiedades químicas y aspectos metabólicos. Adicciones 2000; 12 (supl 2): 41-56.
  6. S. Aquatias, J. Arditti, I. Bailly, M.B. Biecheler, M. Bouaboula, J.Coqus, I. i col·ls. Cannabis. Quels effets sur le comportement et la santé. Expertise collective INSERM París. INSERM (eds). 2001.
  7. Hirst RA, Lambert DG, Notcutt WG. Pharmacology and potentcial therapeutic uses of cannabis. Br J Anaesth 1998; 81: 77-84.
  8. Costa B, conti S, Giagnomi G, Colleoni M. the non-psychoactive cannabis constituent cannabidiol as anti-inflamatory drug in animal model in acute inflammation. Program and abstracts of the 12th Annual Symposium on the Cannabinoids [en línea] 2002 Juliol 10-14. California, USA [accedit el dia 17 d'agost de 2002]; 165 (44). URL disponible en http://www.cannabinoidsociety.org
  9. Malfait AM, Gallily R, Sumariwalla PF, Malik AS, Andrakos E, Mechoulam R i col·ls. The nonpsychoactive cannabis constituent cannabidiol is an oral anti-arthritic therapeutic in murine collagen-induced arthritis. Proc Natl Acad Sci USA 2000; 97: 9561-66.
  10. Costa B, Colleoni M, Conti S, Parolaro D, Franke C, Trovato AE i col·ls. Oral anti-inflammatory activity of cannabidiol, a non-psychoactive constituent of cannabis, in acute carrageenan-induced inflammation in the rat paw. Naunyn Schmiedebergs Arch Pharmacol 2004 (aprovat per publicar).
  11. Massi P, Vaccani A, sacerdote P, Parolano D. Effects of cannbabidiol, a non psychoactive constituent of marijuana, on immune system. Program and abstracts of the 12th Annual Symposium on the Cannabinoids [en línea] 2002 Juliol 10-14. California, USA [accedit el dia 17 d'agost de 2002]; 165 (43). URL disponible en http://www.cannabinoidsociety.org
  12. Parker AL, Mechoulam R, Schlievert C. Cannabidiol, a non-psychoactive component of cannabis and its synthetic dimethylheptyl homolog suppress nausea in an experimental model with rats. Neuroreport 2002; 13: 567-70.
  13. Onaivi ES, Green MR, Martin BR. Pharmacological characterization of cannabinoids in the elevated plus maze. J Pharmacol Exp Ther 1990; 253: 1002-09.
  14. Massi P, Vaccani A, Ceruti S, Colombo A, Abbracchio MP, Parolaro D. Antitumor effects of cannabidiol, a non-psychotropic cannabinoid, on human glioma cell lines. J Pharmacol Exp Ther 2004; 308: 838-45.
  15. Zuardi AW, Shirakawa I, Finkelfarb E, Karniol IG. Action of cannabidiol on the anxiety and other effects produced by delta 9-THC in normal subjects. Psychopharmacology 1982; 76: 245-50.
  16. Karler R, Turkanis SA. The cannabinoids as potentcial antiepileptics. J Clin Pharmacol 1981; 21: 437S-48S.


USO TERAPÉUTICO DEL CANNABIS Y SUS DERIVADOS, 2004

Informe elaborado por Marta Duran Delmàs, bajo la dirección de Dolors Capellà Hereu y la supervisión de Joan-Ramon Laporte Roselló, y con el apoyo del Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya.




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